La islamofobia ha venido para quedarse tras los últimos atentados de París y Túnez. Un problema social que no es nuevo aunque experimente un potente crecimiento en el conjunto de la Unión Europea. Desde hace unas semanas, ser creyente o seguidor del Islam está estigmatizado. Siempre lo estuvo. Pero, ahora, aún más.



Los diferentes premios Nobel de la Paz han reivindicado una implicación decidida de la comunidad internacional en la acogida y atención de personas refugiadas del 

