
Hace unos días recibíamos un zarpazo procedente de Guatemala. El orfanato Hogar Seguro (que resulto no serlo tanto), de titularidad estatal, se convirtió en un infierno en vida para centenares de niñas que sufrían abusos, violaciones, vejaciones y malnutrición de forma regular. Lo anormal era lo contrario. Por este motivo, el Día Internacional de la Mujer, las menores recluidas en este centro decidieron plantar fuego a los colchones en protesta por el maltrato a todos los niveles.


Persistir en lo mismo es errar conscientemente en una injusticia social, en primer lugar, y un agravio para los derechos fundamentales, en segundo. El Tribunal Constitucional dijo 

El asunto de los Derechos Humanos se ha convertido en el argumento más prostituido de la política internacional. En la base de una denuncia casi perfecta, inapelable, indiscutible de un país a otro suele encontrarse este fundamento. De esa forma, cualquier medida o intervención, por muy beligerante que ésta sea, estará debidamente justificada. Otra cosa bien distinta pasa por el