
Pasar por un proceso depresivo o padecer una enfermedad psiquiátrica o psicológica es otra de las formas de discriminación social que acaban por abocar a la persona a la máxima expresión de la pobreza. Son muchos los que entiende que esta situación solo se da cuando las carencias pasan por un plato, un vaso o un techo. ¡Para nada! El vestuario de la pobreza tiene decenas de opciones y complementos en un interminable fondo de armario. Lamentablemente, la difusión de la recurrente imagen mediática de seres humanos, de diferentes edades, desnutridos ha alimentado la idea de que “el pobre es aquel que no tiene para comer”. Y como se puede intuir eso no se corresponde con la aplastante realidad. Se trata de otro de los tantos errores de concepto que provocan una especie de anestesia colectiva que evitan profundizar en esta serie de problemas.


La última legislatura del gobierno español pasará a la historia de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Dejamos atrás los cuatro años más críticos para las políticas de solidaridad de una administración como la central. Según denuncia Oxfam, la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) ha sido la política pública «más recortada» desde que comenzó la crisis en España: 70 por ciento desde 2009 y 53 por ciento desde 2012.
