Emerge una estrategia nacional de personas sin hogar en España. Una iniciativa del gobierno saliente que llega con la legislatura finalizada y un presupuesto para 2016 con prioridades económicas alejadas de esta gran problemática social. Quizás, una de las más agudas de los últimos tiempos pero no para el Estado.
¿Qué más tiene que pasar?
La comparecencia dejó perplejos a todas y todos los asistentes al acto público. Se trataba de un representante del gobierno central hablando de un caso de Violencia Machista en la provincia de Pontevedra. Al referirse al tema, emergió un discurso decimonónico y rancio que definía el actual papel de la mujer como “un ser vulnerable e indefenso”. Desde ese momento, el frío viento intelectual comenzó a soplar con una intensidad imprevista. Una profunda borrasca irrumpió por uno de los pasillos de aquel organismo oficial con una torrencial lluvia cargada de términos atrasados; más próximos a la compasión que al compromiso social contra uno de los principales problemas en España. Los gatillazos verbales no cesaban de sonar. Micrófonos abiertos y grabadoras encendidas con una repetida tentación de apagarse. Con el deseo de no haber registrado nunca algo tan inapropiado. De borrarlo todo.
Efímera empatía con Alan Kurdi
El reguero de refugiados sirios no para de golpear en las costas europeas. Es un goteo incesante del que no se intuye un fin inmediato. Escenas que se repiten y se repiten. Una y otra vez. Sin descanso; para un Mar Mediterráneo que, hasta la fecha, desconoce cuantas personas han ahogado sus ilusiones en el crucero del drama, del desastre, de la insolidaridad. El cálculo se hace imposible: ¿cuántos seres humanos se encuentran ya sepultados entre millones de litros de agua salada? A día de hoy, una respuesta exacta es tan solo un flirteo con la especulación. Y, por salud mental, no parece recomendable conocer esa inclemente realidad. Poseer un dato de esa envergadura evidenciaría las miserias de una humanidad aletargada en su cómodo universo material. Podría significar una revolución, un silogismo con el que remover las turbias conciencias en las que todos escondemos una ineptitud inaceptable. Y eso parece que no le interesa, ni interesará, nunca a nadie.
Inaceptable amnesia de España en el Sáhara
El pueblo saharui es otro de los grandes olvidados por el gobierno español. A la situación de ambigüedad política, por no decir de abandono, se unió la reciente decisión del ministro de exteriores de retirar a un importante número de cooperantes de la zona por considerarla como una ‘zona caliente’ para la práctica del secuestro o el atentado por parte de los Yihadistas. Hasta la fecha, ingnoramos si aquella determinación fue una excusa para seguir rebajando el presupuesto de la Agencia Española de Cooperación o una amenaza real.
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Europa se refugia navegando a la deriva
La cruda realidad no cesa de empujar a miles de personas desde Siria hasta una insolidaria Europa que consiente la construcción de muros y fronteras físicas como las de antaño. Que curioso: el pasado más oscuro regresa al presente. Así, de esta manera, se protege el gobierno húngaro de una amenaza, de una invasión, de una desesperación humana que, supuestamente, podría hacer tambalear la seguridad nacional. Se blinda de esta dramática escena a base de pecar en los errores del siglo XX. Se desentiende de los problemas ajenos mirándose al ombligo. Continuar leyendo «Europa se refugia navegando a la deriva»
Caricias al oído en Quechua
La voz de la peruana Renata Flores ha deslumbrado a miles de personas. A sus 17 años busca revalorizar el idioma de los incas, discriminado y olvidado tras la conquista española. Evitar una pobreza lingüística es su principal objetivo. Y lo hace desde el cono sur. Desde la inocencia de la adolescencia. Desde un deseo irrefrenable por cambiar el mundo.
