¿Qué sucede cuando la solidaridad falla?

Haití espera una inversión de Naciones Unidas (United Nations - ONU) contra el colera
Mujer haitiana se desplaza, varios kilómetros, a buscar agua

La realidad de la Haití no difiere, en exceso, a los meses posteriores al atroz movimiento sísmico que registró en el año 2010. Desde entonces, las cosas no han podido ir a peor. Recientemente, el huracán Matthew volvió a cebarse con esta zona malograda del Caribe. Las personas que residen, en esa parte de la isla, no han tenido una mínima oportunidad de levantar cabeza ante la falta de un apoyo internacional y una buena gestión de los problemas generados por los desastres naturales como es el caso de Naciones Unidas.

Continuar leyendo «¿Qué sucede cuando la solidaridad falla?»

‘Felicidad Contagiosa’

Sor Angélica, a través de su Centro de Reintegración y Desarrollo en una región recóndita del Congo, ha ayudado a transformar las vidas de más de 2.000 mujeres y niñas que han sido obligadas a abandonar sus hogares, sufriendo abusos, principalmente por el LRA, un grupo rebelde originario de Uganda.

Muchas de las personas a las que ayuda cuentan, con lamento, historias de secuestros, trabajos forzados, palizas, asesinatos, violaciones y otras vejaciones contra los derechos humanos.

Su enfoque principal es trabajar en la recuperación del trauma y el daño padecido. Además de los abusos que sufren las mujeres y niñas más vulnerables, a menudo, son condenadas al ostracismo por sus propias familias y comunidades a causa de su terrible experiencia.

«Se requiere una especial atención para ayudarles a sanar y para recoger los pedazos de sus vidas», dice la Hermana Angélica, quien capacita a las personas para que aprendan un oficio e inicien un pequeño negocio o regresen a la escuela.

Esta religiosa se desplaza por las comunidades y pueblos en una bicicleta, como medio de transporte más habitual, transmitiendo siempre una felicidad contagiosa a todos los presentes. Con una sonrisa indeleble practica una solidaridad como devota del desarrollo y dignidad social.

La monja congoleña acaba de ser reconocida por Naciones Unidas con el Premio Nansen 2013 para los Refugiados. Vivió como una desplazada por la violencia, en 2009, cuando vivía en la ciudad de Dungu, en la provincia de Oriental. Ella conoce la profundidad del dolor de huir de casa con lo puesto .

Son, en parte, los motivos que impulsan a esta religiosa a trabajar día a día «para llegar a todas las personas en situación de riesgo social y humano».