Autora invitada, L.C. – Guatemala es actualmente uno de los países del mundo con mayor riqueza natural, además de contar con una preocupación seria por la conservación de su medio natural, ya que no por nada un tercio del país se encuentra bajo la categoría de área protegida. Sin embargo, no podemos limitarnos a cuidar nuestras playas, montañas y bosques, también debemos intentas que nuestras ciudades tengan una calidad de vida superior, pues al final repercutirá positivamente en nuestra salud y estado de ánimo. Continuar leyendo «Ciudades limpias»
¡Haciendose amigos!
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‘Papeles mojados’


Madre prematura
Espectáculo hermoso y tierno a todas las miradas: En la India, una menor adopta el papel de la madre, ante su ausencia, para cuidar y atender a su hermana bebé. La parte más áspera es que muchos niños y niñas se ven empujados a madurar de forma prematura por la falta de los progenitores. Y la protección y amparo al menor, en algunos contextos sociales, pierde todo el sentido por la carencia de recursos y políticas específicas.
Convertirse en una madre prematura es una de las tantas obligaciones añadidas que muchas niñas debe asumir en su pequeño recorrido vital. Aquellos lugares donde las condiciones sanitarias y sociales registran niveles muy precarios acaban por derivar en una infancia huérfana de padres y madres, por tanto de referencias necesarias para un crecimiento normalizado y asentado en la felicidad que, por derecho, tiene un menor.
(Foto: Humans of India)
Pequeña morena
Una pequeña trataba de vivir un día más en medio de una acentuada crisis que nadie sabe cuando terminará. Solo los poderosos del dinero conocen la fecha del final de ciclo e inicio de otro que “a peor todavía se puede ir”.‘Felicidad Contagiosa’
Sor Angélica, a través de su Centro de Reintegración y Desarrollo en una región recóndita del Congo, ha ayudado a transformar las vidas de más de 2.000 mujeres y niñas que han sido obligadas a abandonar sus hogares, sufriendo abusos, principalmente por el LRA, un grupo rebelde originario de Uganda.
Muchas de las personas a las que ayuda cuentan, con lamento, historias de secuestros, trabajos forzados, palizas, asesinatos, violaciones y otras vejaciones contra los derechos humanos.
Su enfoque principal es trabajar en la recuperación del trauma y el daño padecido. Además de los abusos que sufren las mujeres y niñas más vulnerables, a menudo, son condenadas al ostracismo por sus propias familias y comunidades a causa de su terrible experiencia.
«Se requiere una especial atención para ayudarles a sanar y para recoger los pedazos de sus vidas», dice la Hermana Angélica, quien capacita a las personas para que aprendan un oficio e inicien un pequeño negocio o regresen a la escuela.
Esta religiosa se desplaza por las comunidades y pueblos en una bicicleta, como medio de transporte más habitual, transmitiendo siempre una felicidad contagiosa a todos los presentes. Con una sonrisa indeleble practica una solidaridad como devota del desarrollo y dignidad social.
La monja congoleña acaba de ser reconocida por Naciones Unidas con el Premio Nansen 2013 para los Refugiados. Vivió como una desplazada por la violencia, en 2009, cuando vivía en la ciudad de Dungu, en la provincia de Oriental. Ella conoce la profundidad del dolor de huir de casa con lo puesto .
Son, en parte, los motivos que impulsan a esta religiosa a trabajar día a día «para llegar a todas las personas en situación de riesgo social y humano».



