Ciudades limpias

Ecología en nuestras ciudades

Autora invitada, L.C. – Guatemala es actualmente uno de los países del mundo con mayor riqueza natural, además de contar con una preocupación seria por la conservación de su medio natural, ya que no por nada un tercio del país se encuentra bajo la categoría de área protegida. Sin embargo, no podemos limitarnos a cuidar nuestras playas, montañas y bosques, también debemos intentas que nuestras ciudades tengan una calidad de vida superior, pues al final repercutirá positivamente en nuestra salud y estado de ánimo. Continuar leyendo «Ciudades limpias»

Un poco de seguridad preventiva

Una campaña de sensibilización de UNICEF alerta a los padres de los riesgos para los pequeños de confiar en personas desconocidas sin tener clara la intención de ese contacto.

Suele suceder en los espacios más habituales o próximos al entorno del menor: escuelas, parques, centros de juegos o deportivos. Y, en el peor de los casos, en el ámbito familiar; mucho más difícil de detectar para agentes externos experimentados en Trabajo Social con la Infancia.

La amenaza de la pedofilia es una realidad a la que solo puede responder la cautela y vigilancia de los progenitores en un primer momento. Después, el turno corresponde a las fuerzas y cuerpos de seguridad para identificar, detener y procesar a quienes disfrutan con las prácticas o tendencias pedófilas.

Un dato relevante para la reflexión colectiva y social: La Fundación Alia 2, un colectivo que persigue la seguridad para los menores en la red,  refleja en un informe publicado en el 2011 que cerca de 16.000 intercambiados a través de internet albergaban sospecha de portar contenido pedófilo.

Confiar en la seguridad real puede resultar más beneficioso que confiar en el azar como método tradicional para defenderse y evitar una amenaza a la parte más vulnerable de nuestra familia.

¡Haciendose amigos!

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Un niño y una perra. Son los dos y únicos protagonistas de esta historia ejemplar de amistad, respeto y admiración el uno por el otro. El pequeño Hernán convive con Síndrome de Down. Conoció a una labradora llamada Himalaya. A partir de ahí, las cosas fueron rodadas para ambos.
El menor siempre era reacio al contacto con otras personas, según confiesa su madre. Reconoce que la relación con la mascota se está convirtiendo en algo extraordinario, “casi fantástico”.
Aquellos que osan maltratar animales e infravalorarlos por tratarse de otra especie, conviene que reflexionen sobre lo que aportan al ser humano en su desarrollo emocional e intelectual sin exigir contraprestación a cambio. Forma parte de la naturaleza del perro: generosidad con letras mayúsculas sin necesidad de ser permanentemente recompensado.
La mamá de Hernán dice estar eternamente agradecida por este gran avance que su hijo ha registrado en el complejo capítulo de la socialización. Tanto es así que comparte con la comunidad su intensa y extraordinaria experiencia.
Integración, valoración y admiración se convierte en tres de los principales sentimientos que produce un relato real titulada como ellos han querido que sea: ¡ Haciendose amigos!

‘Papeles mojados’

La cifra de pérdidas humanas aumenta sin descanso. Las aguas que separan las puertas de Europa con África vuelven a convertirse en improvisados cementerios de inmigrantes. Lo intentos son continuos, tenaces y desesperantes. No hay tregua para uno de los principales fenómenos de nuestro presente: La inmigración y el inmigrante.
 
Madres, niños, neonatos y otros centenares de personas decidieron depositar todas sus esperanzas en un cascaron endiablado. El infierno tenía forma de barcaza, este pasado jueves, y nadie a bordo lo sabia. La tragedia de Lampedusa no hace otra cosa que evidenciar una insolidaria falta de compromiso por resolver un histórico problema global. Aunque la ceguera social crece al mismo ritmo que las desigualdades planetarias, cabe recordar que las corrientes migratorias tienen siempre una causa y unas consecuencias: la pobreza.
 
Tragedia de Lampedusa en Italia
Algunas personas fueron rescatas en la lancha de salvamento
 
El rumbo final les llevo al destino más indeseado. La mezcla de agua y sal se convirtió, para casi doscientas almas, en el último sorbo de vida antes de caer rendidos a la llamada del sueño eterno. Morir, mientras, otros miran con pasividad, desde un cómodo barco pesquero, puede resultar hasta insoportable. A puerto quedaron amarrados, primero, el valor de la humanidad. y, segundo, la obligación actuar en comisión de socorro.
Nadie fue capaz de echar un cabo, un flotador o avisar a los servicios de salvamento marítimo desde su puente de mando. Mirar y callar se convirtió en la respuesta de tres pesqueros que navegaron a escasos metros de la tragedia. “Primero yo, y luego yo”, pensarían algunos con el corazón congelado. Y no cabe duda, que estas son algunas de las secuelas que registra el maltratado Estado del Bienestar.
 
Pero, a pesar de las sinceras lágrimas de la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini, quien declaró sollozando: «Todos estos cuerpos hablaban. Tenemos que parar esto», las medidas adoptadas para serenar las intenciones de quienes deciden emigrar son muy, muy deficientes. Y cada vez más. Políticas ambiguas o actuaciones más económicas que humanas nos han traído hasta aquí. La pregunta tiene una clara y obstinada respuesta.
 
Recortar en Ayudas al Desarrollo o planes y programas de Cooperación  solo servirá para aumentar la saña del lamento y dolor por la perdida de un mayor número vidas humanas. Dicen que el mar expulsa a tierra todo aquello que no quiere, y este caso no iba a ser una excepción. Por desgracia, seguirán llegando ‘papeles mojados’ hasta nuestras costas por el fuerte oleaje de la insolidaridad con la realidad social de los países en África.
 
Ruta de la inmigración en Lampedusa Italia

Madre prematura

Madre prematura by Referencias Sociales
Madre prematura, a photo by Referencias Sociales on Flickr.

Espectáculo hermoso y tierno a todas las miradas: En la India, una menor adopta el papel de la madre, ante su ausencia, para cuidar y atender a su hermana bebé. La parte más áspera es que muchos niños y niñas se ven empujados a madurar de forma prematura por la falta de los progenitores. Y la protección y amparo al menor, en algunos contextos sociales, pierde todo el sentido por la carencia de recursos y políticas específicas.

Convertirse en una madre prematura es una de las tantas obligaciones añadidas que muchas niñas debe asumir en su pequeño recorrido vital. Aquellos lugares donde las condiciones sanitarias y sociales registran niveles muy precarios acaban por derivar en una infancia huérfana de padres y madres, por tanto de referencias necesarias para un crecimiento normalizado y asentado en la felicidad que, por derecho, tiene un menor.

(Foto: Humans of India)