El mundo al reves

El mundo al revés. Nunca tuvo más sentido la literalidad de una frase maltratada por la cultura oral. Habitualmente, se pronuncia cargada de connotaciones negativas. Con una visión pesimista por que las cosas no están en el orden recomendado. El ánimo de la entonación suele sugerir la corrección de algo o alguien. Es curioso que su versatilidad se vea tan limitada.

Por casualidad o no, la paradoja se hace fuerte a base de insistir. Darle la vuelta a nuestro estilo de vida o cambiar comportamientos puede ser un buen principio ante la puerta de la solidaridad que no acaba de abrirse del todo. Las malas lenguas dicen que tan solo está entornada.

Este post podría escribirse para ser leído al revés. Un planteamiento laborioso que estamos seguros, y es tan factible como comprensible, que nadie aguantaría en esas condiciones hasta el final del texto. Alcanzaría la calificación de tortura. Un pequeño ejemplo de lo que significaria el persistir en un estilo desequilibrado e injusto para los seguidores de este blog.

Al margen de este obligado guiño, queda claro que las personas no son el objetivo prioritario en la toma de decisiones. Otra cuestión distinta es hablar de números y cantidades con una perspectiva material.

Dada la insitencia, praticaremos un sano ejercicio de reflexión que centra nuestra atención en los testarudos datos que rodean a los seres humanos. Todos los indicadores concluyen que la pobreza crece, los derechos humanos se deterioran, las mujeres no logran romper el techo de cristal (en el mejor de los casos) o la proporción de niños y niñas que son exclavizados o agredidos por acciones de diversa condición no alcanza un ansiado cese.

Si el lenguaje matemático es el elegido, en los actuales tiempos de especulación y mala distribución de los recursos, nos adpataremos a una corriente donde los humanidad pasa mucho frio. Para empezar y según Unicef, “un 25 por ciento de los niños españoles se encuentra en situación de pobreza”.

Continuando en esta línea, encontramos a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) denunciando que la realidad sigue siendo profundamente alarmante con 215 millones de niños convertidos en trabajadores forzados a lo largo y ancho del planeta. Otro dato no discreto: El Alto Comisariado para la Planificación (HCP) desvela la desfavorable situación de 123.000 menores obligados a dejar de ser niños por asumir compromisos laborales que no les corresponde en Marruecos.

Y buscando una cifra que no permita acomodarse en la impasiblidad habitual toprezamos con las 2.600 millones de personas en severas dificultades para vivir en unas mínimas condiciones sanitarias. Pero, “como los problemas no vienen solos”, debido a este escenario, 1,5 millones de niños padecen patologías asociadas a la carencia absoluta de salubridad.

Revertir este mapa de dramáticas realidades humanas solo pasa por omitir, con determinación, los dictados de unos mercados repletos de traficantes de dinero y aplicar una revolucionaria fórmula: “Poner el mundo al reves”.

En una próxima ocasión podríamos vaticinar, abonados a la esperanza, los resultados de esta utópica decisión…

Píe de Foto – Epicentro de la revolución

Epicentro de la revolución by Juan de Sola
Epicentro de la revolución, a photo select by Juan de Sola on Flickr.

La primavera en los países del magreb deja estampas inéditas y revolucionarias que repercuten en los progresos sociales en el largo y, en ocasiones, sinuoso recorrido por la igualdad.

Los derechos de la mujer en los modelos de convivencia, ya sea en vías de consolidación o consolidados en el desarrollo, mantienen una factura secular causada por una discriminación de género histórica.

En el presente, el papel de la mujer para motivar cambios es considerado como el epicentro de una revolución pacífica, silenciosa e inteligente.

Y solo es cuestión de tiempo… En modo de espera, las mujeres tienen una verificable experiencia e inagotables reservas de paciencia.

Manifestaciones de la entelequia

La tramitación de una Reforma Laboral del gobierno de España ha concentrado a millares de personas en las calles de las diversas ciudades del país. Tampoco existieron dudas en como secundar de una u otra manera la Huelga General. Todos/as los presentes estaban convencidos que muscular la movilización social era necesaria para defender tanto los intereses colectivos como individuales.

Esta situación se produce coincidiendo con el primer mes donde un actualizado sistema impositivo, vía IRPF, ha mordido nuevamente las numerosas nóminas de los escasos empleos que van quedando en activo en el panorama laboral. Pero, esto podría calificarse de una mera anécdota si se compara con la dureza de las políticas implementadas para salir de las axfisiantes profundidades de una crisis.

Los continuos recortes con clara afección en la micro economía y la total ausencia de certidumbres ante un futuro amistado con la inestabilidad y enemistado con las oportunidades de un desarrollo real han cimentado los pilares de un descontento crónificado en los últimos años. Desgraciadamente, la reacción llegó tarde y con pocas posibilidades de eficiencia. Más bien, proyecta una indignación que los más jóvenes ya se encargaron de manifestar en las acampadas y asambleas del 15M. Entonces, el idealismo y romanticismo sirvieron como argumentos más apropiados para llevar  unas reivindicaciones, que evidenciaban las grietas en el equilibrio de un sistema, al espacio de la utopia. Tan equivocados no estaban.

Una sociedad que emborracha de conocimiento en las universidades y te obliga a pasar la resaca en el paro, sin acceso al botiquín para automedicarse un analgésico contra la fustración, acaba incurriendo en insoportables desigualdades. Incompresiblemente, este grave asunto no fue atendido con la importancia debida. Tanto es así que hemos vuelto a los viejos tiempos de la emigración. Maletas cargadas de esperanza y, por si acaso, de expectativas de futuro. Un libro encima del otro y un pequeño espacio reservado para una muda es el renovado equipaje con el parten las nuevas generaciones en la busqueda de nuevos horizontes. Atrás han quedado los tiempos de cargar con kilos y kilos de alimentos. Esta podría ser la única diferencia apreciable.

Una mañana, un ministro de economía anuncio que “la cosa no daba“. Y con la mayoría que caracteriza a un gobierno osado metió la mano en la cartera de la ciudadanía. Hasta ese momento, el personal solo pasaba las horas en un interesado y cómodo letargo social. “Para que moverse si nada va a cambiar”, con esta frase extendida en la conciencia colectiva se atemperan posibles cargos ante una descarada inacción.

Con el bolsillo agredido, pocas semanas bastaron para invadir la calle de gente exigiendo explicaciones y, entre los más optimistas, rectificaciones. Hasta entonces, los sindicatos habían permanecido en la guarida correspondiente practicando más partidismo que política laboral. Y, por su parte, las organizaciones sociales y ONG´s navegando en solitario por el mar de la incomprensión. Luchar contra la pobreza e injusticial social ajena tiene estas consecuencias: “No es un mundo de masas”

Queda claro que la movilización multitudinaria solo es factible por un móvil económico o similares; y todo apunta que estamos ante ello. Queda probado que en el camino del empobrecimiento también las categorias son diversas: Los que son un poco más pobres que ayer. Y aquellos que nacen y mueren pellizcados por una misma realidad sumida en una tozuda miseria.

Y queda homologado que una gran manifestación para recortar las desigualdades y la pobreza, sea cual sea la tipología que la defina, es un escenario dominado por la entelequia.

(Enlace recomendado sobre una las últimas experencias de movilización: ‘Camiño contra a Pobreza’)

El alcalde de las capacidades

Domingos Dosil quiso cerrar su ciclo vital siendo fiel a la homonimia de su nombre. Se marchó un domingo para formar parte de las inmortales referencias en los avances más progresistas que ha experimentado el universo de la discapacidad en Galicia.

Fundo con un sacrificio impagable la Confederación Galega de Persoas con Discapacidade (COGAMI). Tuvo la capacidad de aplicar las virtudes de la política, bien entendida, a la conformación de una red, sumergida en continuos desencuentros ante la imposibilidad de armonizar y canalizar las reivindicaciones de las personas con discapacidad.

Desde la ría de Muros y Noia, lograba alcanzar un nivel de inspiración social que le empujo a tejer una malla de asociaciones que representasen las múltiples realidades del ámbito de la discapacidad. Solo era cuestión de emplear con elevada capacidad una conciliación de micro realidades dentro de una gran realidad social.

El infatigable trabajo no ofreció resultados de forma inminente. Como suele ser habitual en los grandes proyectos “los primeros avances se hacen esperar para desesperación de sus fundadores o creadores”. Haciendo gala de una elevada paciencia, mucha paciencia, y habilitando la mente para hacer un buen uso de la inteligencia, recorrió un largo camino escogiendo las carreteras secundarias. Consideraba que, en este proyecto social, había espacio para todo y para todos/as.

La percepción colectiva de vivir en la misma residencia con una discapacidad comenzó a mudar de piel hacia posiciones y visiones más integradoras. Fue una talla labrada a conciencia con una inalterable abnegación. Estimó forzoso invertir el tesón necesario para no abandonar el objetivo de levantar uno de los pilares del Bienestar Social, a base de inyectarle cada mañana una cantidad de hormigón.

Recién cumplida la mayoría de edad, una mala brazada en la playa le sentó en una silla de ruedas para toda la vida. A pesar de la severa limitación, entendió que afrontar una paraplejia no era sinónimo de sumergirse en las profundidades de la exclusión social. Luchó y consiguió convencer a una sociedad ‘en pañales’ que la discapacidad no es más que una circunstancia más de la vida.

Las acciones por visibilizar, y no solo visibilizar sino también sensibilizar a personas con capacidad de decisión en las administraciones públicas desembocó en una conversión en las formas de gestionar los servicios sociales , por aquel entonces muy hermanados con el criterio asistencialista. 

No prescindió de lo andado, aunque se esforzó por modificar algunos itinerarios en el mapa social que, hoy en día, han sido asumidos y absorbidos por nuestro modelo de convivencia. Dosil fue un fiel creyente  en la política y sus beneficiosas consecuencias. Tanto es así que acabo siendo alcalde de su villa natal. Otro nuevo golpe a la normalización de la discapacidad.

Derribo los muros desde Muros de las conciencias más intolerantes e inflexibles. Por el camino dejo a voces que buscaba su desaliento y desmoralización. Pero, como buen estratega, dosificó todos los esfuerzos a disposición para gobernar como ‘un  alcalde de las capacidades’.

Actor Social – Estética Imperializada

Esther Pineda G.- Somos a la vez participes y espectadores de un complejo societal en el cual las minorías dirigen el destino de las mayorías, donde los patrones occidentales imperan sobre los orientales, y en el cual los criterios de validez y modos organizativos de la norteamérica capitalista intentan liderar el mundo.

Es a propósito de ello que encontramos constantemente sobre el tapete el tema del imperialismo, sin embargo, esta preocupación ha sido circunscrita fundamentalmente a los efectos de un imperialismo político y económico, hemos obviado la diversidad de espacios de la vida social y elementos de nuestra cotidianidad que han sido impregnados sigilosamente por el germen del imperialismo anglosajón.

Entre ellas llama en particular la atención el proceso mediante el cual la estética ha sido imperializada, en la mayoría de los casos pasando desapercibida en las mentes de los hombres y mujeres de nuestras sociedades modernas.

Vivimos constreñidos (as) en un sistema capitalista que dirige, controla y ha alterado la forma en que nos vemos, la forma en que deseamos vernos, es decir, nuestros gustos y deseos. Este hecho profundizará significativamente la desigualdad social existente, legitimando e inscribiendo criterios de discriminación y exclusión que habrán de trascender la subjetividad de la percepción física del otro (a), y que darán paso a la formación de dos nuevas clases sociales, definidas de antemano como antagónicas e irreconciliables: estéticos y no estéticos.

Será así como la tez blanca, el cabello rubio, y los rasgos minuciosamente perfilados ya sea por la mano de la naturaleza o de la cirugía estética, se erigen como los criterios lideradores de la belleza del mundo.

No obstante, dichos criterios prototípicos y estereotípicos a partir de los cuales habrá de definirse “lo bello”, responden a una herencia colonial eurocéntrica que promovió, mediante la imposición, la asimilación e internalización de una estética foránea.

Otrora, la belleza estuvo definida por el equilibrio entre las formas, la armonía y la naturalidad; en la actualidad, el arbitrario consenso de patrones de belleza dividió el mundo en bien (belleza) y en mal (fealdad), promoviendo en un extremo, la aceptación y reconocimiento en quienes se adecuen efectiva y eficientemente a la expectativa estética impuesta, y en quienes no, acentuará las practicas aspectistas (Discriminación por apariencia) y ostracistas (Apartar a algún miembro de la comunidad por no considerarse del agrado o interés de los demás); en el contexto de una sociedad hostil que sanciona la naturalidad con rechazo, la renuncia a la homogenización estética con exclusión y la diferencia con repulsión.

Así, la estética imperante, definida como valor supremo de belleza, responde a la lógica de un modo de producción capitalista, deshumanizadora del cuerpo mediante restricciones y modificaciones logradas mediante la sistemática persuasión y sobreestimación ejercida a través de la reproducción y cotidianización de la imagen de estrellas, modelos y cantantes.

El mundo ha perdido su soberanía estética, se ha rendido a una estética imperializada, unidimensional, uniracial, unicultural; orientada a desmantelar las culturas originarias y la diversidad, descalificando e intentando desintegrar la soberanía pluricultural y multirracial de los pueblos, mediante la motivación y promoción de la desestimación y vergüenza de los rasgos y fenotipos hindú, asiáticos, africanos o aborígenes, es decir, de todo aquel no caucásico, lo cual se convertirá inevitablemente en el motor generador de endorracismo al difuminarse los comportamientos y gustos propios de los pueblos.

Ahora bien, esta anulación y neutralización de la diferencia habrá de materializarse en la comercialización especulativa de la estética imperialista, definida como “ley superior”, sin embargo, pese a la comercialización de su ideal de belleza, de colocación de sus productos, cosméticos, peinados, accesorios y la consecuente modificación de nuestros cuerpos de acuerdo a sus criterios de belleza, seguimos siendo dentro de la lógica eurocéntrica y anglosajona, mujeres y hombres provenientes de los no azarosamente llamados por ellos pueblos atrasados, solo se espera que seamos “mejores”, es decir, que causemos menos desagrado.

No obstante, esta problemática va a profundizarse significativamente al ser interceptada por una variable de género; en una sociedad donde el hombre se ha definido como superior y donde han sido monopolizadas por el, las actividades, posiciones de poder y reconocimiento social, la mujer será obligada, cuando menos inducida, apropiarse del esteticismo como mecanismo para acceder al reconocimiento y prestigio que le ha sido históricamente negado.

Será por ello que el culto a lo estético, y la explotación de cualidades de belleza, necesariamente conducirá a una continuidad de la subordinación femenina; al ser su belleza el medio para la conquista, y donde su idea de belleza va a depender de la aprobación del hombre al cual el mercado capitalista pre-configuró sus gustos e instituyó el cuerpo de la mujer como instrumente y objeto de creación y estimulación de reacciones e intereses lúdicos.

(Esther Pineda G. es socióloga, investigadora y escritora en las áreas de género, afrodescendencia y etnicidad. Autora del libro “Roles de género y sexismo en seis discursos sobre la familia nuclear”. E mail: estherpinedag@gmail.com  Twitter – @estherpinedag)

Actor Social – “Tenemos módulos autogestionados por internos”

Tomas Acuña.- Las cosas han mejorado y evolucionado con infraestructuras mejoradas, mas nuevas. Los servicios se prestan a todos los internos. Hay más actividades, tanto a nivel formativo, productivo y/o de tipo ocupacional: “Más recursos igual a mejor formación”.

No obstante, esto debe seguir mejorando porque siguen existiendo carencias en el área de la formación de los trabajadores penitenciarios, en asignaturas tan importantes como la seguridad y el tratamiento, homogeneidad de protocolos de actuación y aplicaciones informáticas en todas las áreas de trabajo, por mencionar algunas necesidades.

Esta apreciación contrasta con un dato objetivo: el casi nulo número de “chinazos” (cortes para autolesión). Hace años que no se ve a un interno meterse un misil o tomar lejía como medida de presión. El numero de agresiones entre internos ha disminuido en términos generales, esa subcultura carcelaria está en claro retroceso y “tenemos módulos autogestionados por internos”.

Los llamados módulos de convivencia y respeto logran generar un clima de mínima tensión que se respira dentro de muchos C.P. Son especialmente llamativos los resultados donde se desarrollan programas de tratamiento o hay actividades para la población reclusa. En el marco formativo, en prisión, el crecimiento de personas que acuden a la escuela es espectacular.

Desde hace años, la demanda es mayor que la oferta en el catálogo de programas para ampliar el conocimiento; el numero de cursos de formación se mantiene igual, mientras que el numero de actividades, tanto dentro como fuera del centro, ha crecido de forma exponecial en los itinerarios de la reinsercción social.

Es evidente que el escenario descrito contribuye a una rebaja de la conflictividad, y por ende de la agresividad en muchos centros. En las horas nocturnas, es raro que se produzca algún incidente, salvo alguna urgencia por algún problema medico o desgraciadamente por sobredosis de sustancias psicotrópicas: “una de las grandes lacras de nuestra sociedad de la que no escapan los centros penitenciarios“.

Las drogas siguen siendo uno de los mayores problemas estructurales de las sociedades modernas. Nadie es capaz de negar científicamente que no tengan una clara relación con el nivel de delincuencia y número de personas en prisión, tanto directa como indirectamente.

Y esto no es más que un claro reflejo de lo que acontece en el exterior. En realidad, a nivel social, hay pocas diferencias, y pueden medirse en tan solo unos metros cuadrados, custodiados por muros y medidas de seguridad. Aún así, la coíncidiencia de las problemáticas como el consumo y tráfico de drogas no cesa, ni cesará antes dentro que fuera.

Más bien, erroneo es pensar que el principio activo más efectivo contra esta enfermedad social está presente en los programas de reinsercción de las prisiones. En todo caso, en el interior, solo aplican aquellas medidas paliativas cuando la evolución del problema se convierte en una amenaza reconocida, mientras las políticas preventivas demuestran altas tasas de insuficiencia, pese a los enormes esfuerzos deplegados hasta la fecha.

(Cuarto relato de Tomas Acuña de una serie dedicada a las experiencias del pasado y presente de las prisiones en el sistema español. La mayoría de los hechos tuvieron lugar en la cárcel de A Parda y el Centro Penitenciario de A Lama en la provincia de Pontevedra) .

El voto de la discriminación ante la urna de la incomprensión

La situación no deja un resquicio de duda. El compromiso y la responsabilidad obligan a vestir la casaca de la denuncia. Ser beligerante ante una serie de actitudes y comportamientos negativos, más bien vejatorios, solo es parte de la solución inicial de un problema social de una dimensionada amplitud.

El derecho a ejercer el sufragio universal tiene unas condiciones limitadas para personas con capacidades diferentes. Eso es, al menos, lo que considera una interventora y candidata del Partido Popular de L’Alfàs del Pi, quien en una arrogante, altanera e discriminatoria reacción complicó más que facilitó las cosas a una mujer discapacitada con intenciones de votar en el municipio de la provincia de Alicante.

Durante todos los pasos de esta historia real aparecen recios muros de diversa tipología. Una mujer discapacitada, de avanzada edad, se dispone a acceder en una silla de ruedas al colegio electoral con las habituales barreras arquitectónicas, a la espera de una actuación comprometida para su eliminación. Es ayudada por dos Técnicos Sanitarios (TS) de generosos y nobles sentimientos.

Una vez en el interior, tras la elección de la papeleta, esta mujer se dispone a votar para lo que necesita asegurarse de su decisión. Para ello, pide a la chica que le acompaña la comprobación de que la papeleta deseada está en el interior del sobre.

Es en ese momento, cuando la interventora y, al mismo tiempo, candidata del PP prohíbe proseguir con la votación por simple hecho de haber solicitado la comprensible ayuda de otra persona.

La siguiente escena es tan rocanbolesca como indignante. Presentarse ante la urna con una capacidad diferente está supuestamente ‘penalizado’ para algunas estrecheces mentales. La pobreza espiritual lleva a la mujer, víctima de este evidente caso de discriminación, a repetir el proceso con el mismo grado de resignación que de dignidad.

La disputa verbal también se adueña del lugar entre la candidata popular, los miembros de la mesa y la joven sanitaria que flanquea las necesidades de la mujer discapacitada.

Mientras, repite la acción: coge la papeleta y la vuelve a introducir el sobre (intuimos que no apoya el programa electoral del partido que no comprende sus condiciones de vida), y lo hace ajena una actitud que, desgraciadamente, parece conocer con excesiva familiaridad. Ni se inmuta ante los injustos y continuos apercibimientos procedentes de una oscura humanidad.

Los Derechos Universales pretenden ser remplazados por supuestos matices que no se ajustan a la Ley Electoral. Pero, ¿donde caben aquí los supuestos de excepcionalidad para personas con un determinado contexto social?, ¿es posible confiar en una candidata que demuestra un desgobierno en la política social de base?

La curiosidad tan insana como la mentalidad de la popular militante de la insolidaridad nos ha llevado a revisar los resultados electorales. Afortunadamente, el pueblo ha reivindicado su soberania, situando en la oposición, con 7 concejales de 21 (comprobar resultados), a las aspirantes a la alcaldía que practican el voto de la discriminación ante la urna de la incomprensión.

¿Hay fuga de cerebros en el Tercer Sector?

La calidad técnica del Tercer Sector discurre por un sendero muy esperanzador. Las organizaciones sociales consideran que el 70% de su personal cuenta con la formación adecuada para el desempeño de su trabajo, según datos del ‘Anuario del Tercer Sector de la Acción Social (TSAS) en España’, elaborado por la Fundación Luis Vives en colaboración con Obra Social Caja Madrid.

La profesionalización es un proceso inexorable y necesario para garantizar una prestación de servicios de carácter social. La canalización del sentimiento de la solidaridad debe traducirse en proyectos con efectivos resultados. Lo contrario, es similar a nadar a contra corriente. Este planteamiento debe ser directamente proporcional al nivel formativo, académico y técnico de los actores sociales que acometen una intervención. Sin embargo, sólo el 42% de las organizaciones reconoce contar con una partida presupuestaria exclusiva para dedicar a los recursos humanos.

Sin embargo, la crisis es la mascara perfecta para desmantelar parcialmente el tejido social, hasta el punto, de provocar un debilitamiento interesado y restar una autonomía de acciones, decisiones e incidencia política. Una situación que afecta directamente al capítulo de la formación continua, entre otros apartados profesionales. De hecho, ocho de cada diez entidades aseguran haber realizado acciones formativas en los últimos tres años, y tan sólo cuatro de cada diez perciben como suficiente la formación impartida, si bien el 60% la califican como buena o muy buena.

Casualmente, la gestión económica y la propia intervención han sido los campos en los que se han centrado las modestas actividades formativas. Pero, según los responsables del estudio, en la actualidad, comienzan a surgir nuevas necesidades que hacen que los programas formativos más demandados sean aquellos referidos al entrenamiento en habilidades directivas, herramientas web 2.0, captación de fondos, innovación social, RSE, ciberactivismo, planificación estratégica, etc.

Comprobamos que una de las perspectivas planteadas sitúa a la Brecha Digital en el centro del combate. El peligro del rodillo de la exclusión On Line es una constante amenaza para los colectivos de desarrollo. ¿Ha llegado tarde esta reacción?, ¿el escepticismo en la revolución 2.0 es ahora un lastre insalvable para la visibilización de las ONGs?

La rentabilidad de las acciones en la red indiscutible. Los proyectos Networking parecen haber calado en el seno del TS como una corriente cultural, ahora imprescindible. “Se ha pasado de la nada al todo”.

Esta nueva visión entronca con el dato de que el 90% de las organizaciones afirman disponer de suficiente capacidad de adaptación a los cambios. Si algo ha puesto de manifiesto la actual crisis socioeconómica son las nuevas necesidades de cambio estratégico y organizativo para superar la barrera de adaptación al nuevo ciclo.

En este sentido, el 63% de las entidades han sufrido modificaciones en su financiación, siendo mayor este impacto en aquellas cuya financiación está basada en los mermados fondos públicos.

Aquellas organizaciones cuya labor se centra en la integración social, en la promoción de los derechos humanos y la participación son las que más han visto afectado el desempeño de su labor, dado que la crisis económica está perjudicando principalmente a las personas más vulnerables y en riesgo de exclusión social, agrega el estudio.Es decir, esto se traduce en que los programas y proyectos experimentan un aumento en la demanda, mientras que, al mismo ritmo, un decrecimiento de recursos amenaza la continuidad de los integrantes de los equipos configurados con la finalidad de desarrollar un cronograma de acciones y cumplir con los objetivos marcados en el plan de trabajo.

Por tanto, en el actual contexto, el sobresaliente nivel formativo de los profesionales de la gestión de la Accion Social combinada con la falta de determinación, ante una descarada falta de apuesta por fortalecer el sistema del Bienestar Social, nos conduce a una preocupación atomizada en una pregunta: ¿Hay fuga de cerebros en el Tercer Sector?

Actor Social – Algunas reflexiones: El Maltrato Infantil

Norelys Rivas.- El maltrato infantil es sin lugar a dudas un problema social de dimensiones inimaginables, basta leer el periódico cada mañana para darse cuenta que un gran porcentaje de la noticias lleva inmerso algún tipo de maltrato infringido a los niños; que van desde el abandono hasta la agresión física, sin contar la cantidad de violaciones y la muy nombrada Pedofilia, la cual es definida por Wikipedía así: la paidofilia o pedofilia es una parafilia que consiste en que la excitación o el placer sexual se obtienen, principalmente, a través de actividades o fantasías sexuales con niños de, generalmente, entre 8 y 12 años, siendo esta una forma de maltrato infantil cuya práctica se ha hecho muy común y ha llegado a invadir incluso las escuelas; donde profesores han sido acusados de este terrible delito.

Cabe destacar que el Maltrato Infantil puede definirse como todas aquellas acciones que van en contra de un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño, cometidas por personas, instituciones o la propia sociedad. Ello supone la existencia de un maltrato físico, negligencia, maltrato psicológico o un abuso sexual. (NCCAN, 1988). Esta definición está en concordancia con la existente en el manual de psiquiatría DSM-IV. A partir de esta definición podemos afirmar que un niño es maltratado o sufre abusos cuando su salud física y su seguridad o bienestar psicológico se hallan en peligro por las acciones infligidas por sus padres o en algunos casos las personas que tienen encomendado su cuidado. Además el maltrato Puede producirse tanto por acción como por omisión y por negligencia.

 Para leer el resto del artículo haz click sobre este link:

 Algunas reflexiones: El Maltrato Infantil

 (Norelys Rivas es licenciada en Educación y trabajadora en el ámbito social en  la prevención del maltrato y la violencia contra la niñez y adolescencia, por los derechos y los valores fundamentales de la familia en Puerto Ordaz, Ciudad Guayana/ Venezuela)

Sostenibilidad global, un desafío ineludible

Beatríz Lorenzo.- La idea de un modelo de gobernanza global sostenible urge cada vez más en la actual situación, no sólo económica, sino también social y geopolítica. La conservación de la tierra y los espacios y recursos naturales aparece cada vez con más relevancia en la búsqueda de un desarrollo sostenible. Naciones Unidas calcula que en total casi 20 millones de hectáreas de tierras de cultivo – un área equivalente a la mitad de tierras cultivables de toda Europa – ha sido vendida o está en proceso de adquisición en el tercer mundo.

 Uno de los estudios más completos sobre la cuestión es probablemente el publicado en 2009 por el Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo (IIED), que certifica que la apropiación de tierras es un fenómeno en ascenso, y advierte de que es cada vez mayor el riesgo de que campesinos pobres acaben siendo expulsados de sus tierras o pierdan el acceso al agua y a otros recursos.
 
Además, el neocolonialismo agrario le arrebata sin duda el trabajo al campesinado y crea tensiones sociales extremas y violencias civiles. En relación con este tema, la biodiversidad y su gestión se están convirtiendo en los temas clave de la agenda sostenible de los últimos tiempos.
En esta línea, el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) anunció  recientemente en Tokio que está preparando una Guía Corporativa de Valuación de Ecosistemas que proporcionará un marco para las empresas a evaluar y valorar su impacto y dependencia en la diversidad. ”Las empresas que entienden y valoran su ecosistema tendrán una gran ventaja sobre sus competidores”.
 
La guía de valoración, que WBCSD lanzará el segundo trimestre de 2011, ayudará a las empresas a poner en práctica los objetivos y las soluciones propuestas por el estudio de la Economía de los Ecosistemas y Biodiversidad (TEEB), una importante iniciativa internacional impulsada por los ministros de Medio Ambiente del G-8 para analizar los beneficios económicos globales de la diversidad biológica y los costos de su pérdida.
 
En general, las pautas marcadas para buscar solución a los problemas globales se orientan cada vez más por la senda del desarrollo sostenible. Nacen así conceptos como el de la “ecologización de la economía”, que tuvo ya su origen en el Informe Brundtland de 1987, que el define al desarrollo sostenible junto al rol del crecimiento económico, la equidad social y el papel de los poderes políticos: “Responder a las necesidades esenciales requiere no sólo una nueva era de crecimiento económico para las naciones en las cuales la mayoría es pobre, sino también la seguridad de que los pobres recibirán una porción justa de los recursos necesarios para mantener el crecimiento económico. Tal equidad debiera ser apoyada por los sistemas políticos para que aseguren la participación real de los ciudadanos en decisiones políticas y una mayor democracia en las decisiones internacionales”.


(Beatriz Lorenzo es directora editorial de falaRSE)