Abismo para la solidaridad en Galicia

Escalonados recortes, en los últimos años, situan en una difícil posición la continuidad de los proyectos y acciones solidarias en países en vías de desarrollo.
La Coordinadora Galega de ONGd´s denuncia que la política pública de cooperación corre el riesgo de desaparecer con ‘la persistente’ rebaja de los fondos en los presupuestos de la Xunta de Galicia. Desde el pasado año 2010, la caída de recursos económicos ha sido de un 65%.
El escenario es tan negativo que muchas organizaciones no pueden seguir con sus programas de promoción de la solidaridad en el exterior ante la decisión de no habilitar una línea de ayudas para financiar las diferentes iniciativas. El montante presentado para este año 2013 no supera los 5 millones de euros, en los se incluyen los gastos de la estructura de personal da administración.
El sector, también, censura el ‘inaceptable’ comportamiento de todos los partidos políticos firmantes del pacto gallego contra la pobreza por reiterados incumplimientos en lo económico y político.
Podcast de la entrevista a María Paz Gutierrez, vicepresidenta de la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo en Galicia.

Nociva ignorancia

Viernes del mes de septiembre de 2012. El cielo se muestra plomizo y poco claro cuando traspasa el umbral de las cuatro y media de la tarde, hora local en un rincón del norte de África.

En el habitual sosiego de una jornada marcada por la espiritualidad, explota en todos los rincones de la ciudad de Nador la invitación al rezo, al culto, a la entrega religiosa. Mientras las calles intentan reposar del calor reinante con una expresión de tranquilidad absoluta, los Imanes se pronuncian con un medido canto sagrado desde la correspondiente Mezquita.

No es probable que la polémica de las caricaturas, desatada en los países de occidente (Francia, Alemania o España), genere o aumente la tensión en la convivencia de un pueblo o una sociedad como la marroquí.

Ellos; porque a ellas, de momento, se las escucha menos, dicen que “la violencia no está contemplada en el Islam”. El rechazo a responder con hostilidad está garantizado desde la reflexión realizada por personas comprometidas con el desarrollo social y humano de su país a través de los proyectos de Cooperación al Desarrollo: Tal y como ocurre en lugares recónditos de la comunidad rural de Tensaman, en la mítica provincia del RIF.

http://www.ivoox.com/seminario-agareso-marruecos_md_1442895_1.mp3″ Ir a descargar

Lo expresan con naturalidad; sin apenas forzar una situación heredada por las malas prácticas de los provocadores profesionales… Sentados alrededor de una mesa y compartiendo mesa y mantel con extranjeros (a muchas cosas) son conscientes de lo perjudicial de generalizar los hechos.

Respirar hondo y convivir en la interculturalidad, aplicando un tono de normalidad, no se hace tan complejo como parecía a tenor de los últimos acontecimientos y a pesar del empeño que ponen algunos/as  instalados en la nociva y lesiva ignorancia.

Semaforos en verde para las otras voces de Isarel y Palestina

Emprender el camino hacia la paz es uno de los rumbos más inteligentes para habilitar espacios  de convivencia equilibrados y plurales. Es cierto que, según las entendederas del receptor, esta gran idea se  puede ver con una perspectiva exclusivamente utópica.

Para romper con el nocivo y conservador modelo de la arquitectura de las ideas acomodadas en los imposibles, en aquellas dificultades insalvables que solo incitan a bajar los brazos, aparecen en escena organizaciones civiles con ánimo de llevar “muy bien” la contraria a una buena parte de la sociedad.

Foto: Pelu Vidal

Con un estilo elegante y depurado, Asamblea de Cooperación Por la Paz acomete una misión compleja, pero no imposible: Importar la pacificación al principal conflicto de Oriente Medio. Sin obscenas cumbres políticas y respetando la absoluta autonomía de los pueblos palestinos e israelí, ACPP consulta, escucha, habla y reflexiona con los colectivos sociales de las dos partes del ‘infame muro’ con la finalidad de constatar y contrastar su visión sobre el conflicto.

Autores de grabados del realismo, ACPP reconoce que la misión no es fácil. No lo es porque existen otros agentes interesados en que así sea. Perpetuar la inestabilidad puede ser un gran negocio para unos pocos que residen tanto dentro como fuera del confín de los dos países. La práctica de la paz es un valor que no ofrece grandes dividendos a todos los niveles. Es tan solo una necesidad para un correcto desarrollo humano.

Cumplir con el derecho a vivir sin amenazas o riesgos extremos, provocados por un conflicto bélico  con interesadas porciones de invención, no parece responder a un negocio rentable.

Resignarse a resistir tal hostilidad es una injusta condena para dos pueblos que buscan con ahínco la puerta de salida más próxima para abandonar un contexto político y social impuesto, excluidos de cualquier opción de elección para decidir la hoja de ruta de su propio futuro.

Asamblea actúa tal y como suena la bella palabra latina: Con una proyección horizontal. Optimizando sus grandes virtudes y aprendiendo de algunos defectos. Es decir, abonados al afán de superación diaria. Un enfoque que fortalece  el proyecto de ‘pacificación civilizada’  y permite reajustarlo en aquellos aspectos que así lo requieran…

Ahora, un documental audiovisual, elaborado por un equipo de reporteros de la ONGD Agareso, comandado por Luisa Pérez Puga, muestra con milimétrica precisión los avances y actuales resultados de una empresa que trata de asfaltar y acondicionar ‘los caminos que conducen a la paz’.

Un destino anhelado para el que ACPP ya se encargado de instalar todo tipo de señalización. Así pues, perderse en el primer cruce de caminos es una cuestión de desinterés, despreocupación o voluntad social por que existe constancia de que los semáforos están perennemente en verde para escuhar a las otras voces de Israel y Palestina.

Conoce en profundidad el proyecto: ‘Caminos de Paz. Otras voces de Israel y Palestina’.

          Otras acciones de visibilización de Agareso y ACPP en Palestina

Una cartilla de racionamiento para la Cooperación al Desarrollo

Cooperar es un concepto muy amplio que, en la práctica, puede albergar intereses tan honorables como perversos. Es difícil creer que detrás de las acciones, planes o proyectos no existe una invisible línea paralela que esconde otros objetivos estratégicos para los responsables políticos. Lo contrario, sería abonarse indefinidamente a la ingenuidad.

En una ocasión, Marco Shwartz, escritor y periodista de Público, durante la celebración de un foro sobre RSE y RSC en los Cursos de Verano del Escorial, confesaba que “la coorperación no es inocente para un gobierno como el español”. Aseveración que distorsionó con el hecho de que las actuales legislaciones europeas obliguen a una administración a resevar parte del presupuesto anual a planes y Ayuda al Desarrollo.

La sensación colectiva es que esa forma de aplicar una ley, en la gestión pública, obdece a una obligación ética y humana, sin llegar a considerar la posibilidad de que las áreas denominadas prioritarias para cooperar suelen ser designadas políticamente por algo más que una necesidad diagnósticada en una realidad local. Esta sospecha no está generalizada pero si extendida entre algunos gobiernos infieles a la honestidad. “Yo te envio recursos, tu me concedes explotar tus materias primas”, caso actual en las relaciones entre España y Guinea Ecuatorial, convertidas en una de las referencias de la incorrección institucional.

Tampoco, es menos cierto, que muchas decisiones políticas dejan en el plano residual la determinación de aportar recursos al universo de la solidaridad. Y, ahora más que nunca, está forma de actuar se propaga como ese imparable virus contra el que se investiga una vacuna eficaz sin alcanzar el éxito perseguido.

El mensaje cala y sigue escalando puestos en la aceptación social. Mientras, los presupuestos adelgazan las partidas destinadas a las vidas de aquellos/as desconocidos/as y anónimos/as beneficiarios/as de la cooperación. Apoyados en los últimos estudios demoscópicos del CSIC, que ratifican el problema del desempleo y los casi cinco millones de parados como la principal preocupación de la sociedad, los responsables de la ‘Res Pública’ no encuentran un inmejorable argumento que pueda frenar una tendencia ‘alcista’ contra los proyectos de desarrollo de carácter internacional.

Peters map (Mapa de Referencia en la Cooperación)

Parece que el despegue, sin retorno, conduce a vaciar de contenido las áreas destinadas a la cooperación en el mayor de los silencios. De momento, se prosigue con la rebaja de un 40% 0 50%, en el mejor de los casos, de la consignación de fondos para este fin en los gobiernos central y autonómicos del territorio español. Una injusticia social consentida por una gran mayoría que opina con un egoismo supino: “Primero debemos arreglar lo nuestro antes de luchar contra la pobreza de otros países”.

Con este logro político y una vez consolidado el discurso de que “el momento actual es de lo más inoportuno para ser solidarios a todos los efectos”, los imparables recortes reflejados en los diseños presupuestarios solo permiten imaginar a las ONGD´s sometidas a una futura cartilla de racionamiento de recursos económicos, humanos y materiales para desarrollar sus proyectos, convirtiendo así el objetivo del 0,7% en una ridícula y absurda utopía social.