Calidad de vida en nuestras ciudades con unas simples rutinas

Autora invitada, L.C. – Guatemala es actualmente uno de los países del mundo con mayor riqueza natural, además de contar con una preocupación seria por la conservación de su medio natural, ya que no por nada un tercio del país se encuentra bajo la categoría de área protegida. Sin embargo, no podemos limitarnos a cuidar nuestras playas, montañas y bosques, también debemos intentas que nuestras ciudades tengan una calidad de vida superior, pues al final repercutirá positivamente en nuestra salud y estado de ánimo. Para esto tenemos diversas opciones a la hora de ayudar, como recurrir al mercado de segunda mano de compra venta, así como donaciones a través de páginas de avisos online a asociaciones u organismos que se encarguen de mejorar las condiciones en entornos urbanos.

Ecología en nuestras ciudades

Aunque no debemos de olvidar que la responsabilidad de la calidad de vida de una ciudad repercute en el conjunto de todos sus ciudadanos, quienes deben de poner de su parte para que su lugar de residencia sea un lugar donde merezca la pena vivir. Así que lo primero que debemos de hacer es preocuparnos realmente por nuestra ciudad y lo que pasa en ella, ya vivamos en Ciudad de Guatemala o en una pequeña aldea alejada, nuestra responsabilidad es la misma, pues debemos comprometernos con nuestra urbe. Para esto lo mejor es pensar que la ciudad es de todos, con lo que si la afectamos de forma positiva estamos mejorando algo que es nuestro y del resto de conciudadanos, en lugar de dañar algo que no pertenece a nadie. Así que apuesta por ser un buen vecino y apúntate algunas rutinas que harán de tu ciudad un lugar con mejor calidad de vida.

  • No ensucies. Lo mejor para mejorar la calidad de vida en una ciudad es mantenerla limpia, pues además de eliminar suciedad antiestética y malos olores mejora la percepción de vecinos y visitantes. Así que arroja tu basura en los puntos señalados y recicla lo máximo, para evitar que crezcan los vertederos en las afueras de la ciudad.
  • Respeta los entornos comunes. Piensa que un jardín o un parque es para el disfrute de todo el mundo, con lo que no lo dañes, ya que estarías limitando el ocio de la gente y afeando la ciudad. Trata los elementos de la ciudad como si fueran tuyos propios, porque en buena medida ya lo son.
  •  Deja el auto aparcado en casa. Los carros, además de contaminar la ciudad, afectando tanto a la salud de los seres vivos como a las fachadas de los edificios, son una gran fuente de estrés. Así que deja el auto de lado y apuesta por el transporte alternativo, como puede ser andar o la bicicleta si las distancias te lo permiten.
  • Dedica algo de tiempo a tus vecinos. Para esto podemos desde simplemente ser amables hasta comprometernos con alguna causa de voluntariado. Con esto ayudaremos tanto a personas necesitadas como a la ciudad en su conjunto, consiguiendo que mejores su atmósfera y que sea más agradable vivir en la misma.

¿Nuclear? No, gracias

Antón Lois.- Los orígenes marcan carácter. La energía nuclear nace en tiempos de guerra mundial, la segunda, como resultado de la intensa investigación dedicada a descubrir métodos más eficaces para exterminarnos mutuamente.

El invento se aplicó un par de veces y satisfizo a sus promotores: Funcionaba, y muy bien, aunque se podía perfeccionar, y en eso estamos.

Luego, claro, las envidias…todos quisieron tener su bomba, o dos, o mil.

Que una bomba atómica podría ser también “controlada” para calentarnos e iluminar nuestras casas fue una aplicación secundaria, un daño colateral más.

Medio siglo escuchando las bondades de las centrales nucleares, esas tan…

Seguras, porque los más de 800 incidentes de consideración registrados son detalles sin importancia.

Limpias, porque los residuos de media y alta actividad que legaremos a nuestras 150 generaciones posteriores y para los que 50 años después de empezar a producirse la ciencia no encontró otro sistema de “gestión” que almacenarlos, cuando no directamente tirarlos al mar son… irrelevantes.

Inagotables, aunque el uranio sea un recurso no renovable, con yacimientos utilizables que se agotarían antes de un siglo, pero… ¿quien pretende vivir un siglo?.

Eficaces, aunque uno de sus principales factores limitantes sea su altísimo coste, que década a década aumenta exponencialmente. Pero eso, recortando un poquito en seguridad, otro poquito en calidad de materiales, otro poquito en personal y con muchos fondos públicos se consigue un precio muy competitivo.

Con futuro, aunque aporten menos del 5% de la energía que utilizamos y globalmente los proyectos de instalación vayan en descenso.

Objetivos prioritarios en caso de guerras o acciones terroristas… que no deja de ser una forma de promocionar el turismo.

Mucho oportunismo político y pocas voces a favor de la energía nuclear estos días. Seguramente comprensible con la que está cayendo… y la que va a caer porque todavía es impredecible como terminará el accidente, por otra parte previsible, de Fukushima.

Sin embargo, ahora que sus argumentos serían escuchados con extraordinaria atención, quienes siguen defendiendo la energía nuclear callan. Pocas veces mejor aplicable el término de silencio sepulcral.

Como si fuera cosa del destino, Fukushima inauguró los actos en memoria del 25 aniversario de Chernobyl. La tragedia que continúa, silenciada, sumando víctimas olvidadas, y nos puso en evidencia que el sueño nuclear era más bien una pesadilla.

La gran pregunta: ¿Existen energías alternativas?.

La respuesta es, realmente NO… porque ya no son alternativas, son las únicas realidades viables posibles.

La utopía se cambió de bando.

(Antón Lois es miembro de la directiva de la ONG Amigos da Terra en Galicia)

Sostenibilidad global, un desafío ineludible

Beatríz Lorenzo.- La idea de un modelo de gobernanza global sostenible urge cada vez más en la actual situación, no sólo económica, sino también social y geopolítica. La conservación de la tierra y los espacios y recursos naturales aparece cada vez con más relevancia en la búsqueda de un desarrollo sostenible. Naciones Unidas calcula que en total casi 20 millones de hectáreas de tierras de cultivo – un área equivalente a la mitad de tierras cultivables de toda Europa – ha sido vendida o está en proceso de adquisición en el tercer mundo.

 Uno de los estudios más completos sobre la cuestión es probablemente el publicado en 2009 por el Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo (IIED), que certifica que la apropiación de tierras es un fenómeno en ascenso, y advierte de que es cada vez mayor el riesgo de que campesinos pobres acaben siendo expulsados de sus tierras o pierdan el acceso al agua y a otros recursos.
 
Además, el neocolonialismo agrario le arrebata sin duda el trabajo al campesinado y crea tensiones sociales extremas y violencias civiles. En relación con este tema, la biodiversidad y su gestión se están convirtiendo en los temas clave de la agenda sostenible de los últimos tiempos.
En esta línea, el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) anunció  recientemente en Tokio que está preparando una Guía Corporativa de Valuación de Ecosistemas que proporcionará un marco para las empresas a evaluar y valorar su impacto y dependencia en la diversidad. ”Las empresas que entienden y valoran su ecosistema tendrán una gran ventaja sobre sus competidores”.
 
La guía de valoración, que WBCSD lanzará el segundo trimestre de 2011, ayudará a las empresas a poner en práctica los objetivos y las soluciones propuestas por el estudio de la Economía de los Ecosistemas y Biodiversidad (TEEB), una importante iniciativa internacional impulsada por los ministros de Medio Ambiente del G-8 para analizar los beneficios económicos globales de la diversidad biológica y los costos de su pérdida.
 
En general, las pautas marcadas para buscar solución a los problemas globales se orientan cada vez más por la senda del desarrollo sostenible. Nacen así conceptos como el de la “ecologización de la economía”, que tuvo ya su origen en el Informe Brundtland de 1987, que el define al desarrollo sostenible junto al rol del crecimiento económico, la equidad social y el papel de los poderes políticos: “Responder a las necesidades esenciales requiere no sólo una nueva era de crecimiento económico para las naciones en las cuales la mayoría es pobre, sino también la seguridad de que los pobres recibirán una porción justa de los recursos necesarios para mantener el crecimiento económico. Tal equidad debiera ser apoyada por los sistemas políticos para que aseguren la participación real de los ciudadanos en decisiones políticas y una mayor democracia en las decisiones internacionales”.


(Beatriz Lorenzo es directora editorial de falaRSE)

El Instituto Argentino de RSE analizará el compromiso contra el cambio climático

La Conferencia Internacional IARSE 2011, un evento que por segundo año consecutivo organiza el Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria (IARSE), se celebrará los próximos 13 y 14 de abril en la ciudad argentina de Buenos Aires.

En este evento se destacarán las últimas tendencias y avances en materia de gestión de la Responsabilidad Social Empresarial, desde la visión de los principales ejecutivos de las empresas que operan en la región.

Por ello, la conferencia girará en torno a varios ejes temáticos como la innovación y cambio en la política de RSE, la aportación de la ISO 26000 a la gestión de la RSE, las estrategias de las compañías para involucrar a la cadena de valor en la gestión de RSE o el impacto de la agenda de cambio climático en los programas de RSE, entre otros aspectos.