Huellas imborrables

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La catástrofe de Lampedusa puso en evidencia a una Unión Europea en la aplicación de políticas humanitarias y, sobre todo, relativas a los flujos migratorios.
Ha pasado un año desde el hundimiento de aquella endiablada barcaza en la que perecieron centenares de seres humanos por la falta de un rescate oficial en aguas internacionales de Italia. Ese lamentable y reprobable episodio despertó las vergüenzas de una comunidad internacional aburguesada con el cumplimiento de los derechos humanos.

Lo más curioso es que pateras cargadas de personas (madres, padres, abuelos, niños,  jóvenes,  adultos) buscan la esperanza de toparse con una vida mejor acondicionada. Un espacio de desarrollo humano donde el riesgo a morir no sea constante. Donde la pobreza sea una historia del pasado, y no del presente.

La isla de Lampedusa ha pasado a la memoria colectiva como ese lugar donde los inmigrantes chocan con la injusticia de dos mundos; o lo que es peor, con la fría indiferencia de un conjunto de sociedades que suelen velar por intereses internos sin reparar en los externos.

Tener fronteras naturales o artificiales tiene estás desagradables e inasumibles consecuencias de comprobar, día sí y día también, como miles de almas buscan burlar unas barreras que definen las desigualdades entre una parte y otra del mundo. Aunque, eso signifique dejarse la vida en ello dejando huellas imborrables por el camino.

Entre números y letras

Relato de dos hermanos que, cada mañana, abrían los libros imaginarios para repasar las cinco vocales del abecedario, o como se suman o restan los números. Tierna postal diaria que tenía lugar en una modesta casa de la ciudad de Bata (Guinea Ecuatorial) .

Esta hermosa historia ha sido publicada, íntegramente, en el blog 3500 Millones (El País)

Aquí tienes el enlace para leer el post completo – Entre números y letras

Agricultores de la comunicación

Radio Tehuacán en El SalvadorRetomar las buenas prácticas para desarrollar es la filosofía que arroja, con cierto descontrol, el proyecto que un amplio equipo de la ONGD Agareso realiza en el Bajo Lempa, en el Salvador. La idea es fortalecer una emisora de radio comunitaria a través de la capacitación, formación y aportación de recursos técnicos básicos. Otra cosa bien distinta es lograr un reto sin precedentes para una organización venida de menos a más.

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‘Hablemos de Derechos Humanos’

Hablar de la Comunicación para el Desarrollo (CpD)  precisa de un amplio análisis sobre su papel e importancia en los proyectos de carácter social. Este concepto, gran desconocido o infrautilizado, ofrece unos interesantes resultados en aquellos proyectos que contemplan una intervención de esta naturaleza.
Comunicar y Desarrollar son dos acciones que, finalmente, acaban por confluir en una con identidad propia. De las radios y teles comunitarias emerge el principal modo de expresión con  criterio colectivo más allá del empresarial o político.
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Diferentes ámbitos admiten esta posibilidad: Discapacidad, Reinsercción, Cooperación, Exclusión, Infancia, Juventud, entre otros. No cabe duda que las evidencias son incontestables. Ahora solo queda incrementar el nivel de respuesta en los sectores Social y de la Comunicación, al final, dependientes el uno del otro; pero, bien diferenciados.
Esta entrevista, emitida en el canal de radio de la Fundación Internacional Baltasar Garzón, fue incluida en el programa ‘Hablemos de Derechos Humanos’. Otro perfecto ejemplo en una comprometida  practica de la CpD…

http://www.ivoox.com/entrevista-programa-hablemos-derechos-humanos_md_1740539_1.mp3″ Ir a descargar

Primera ‘legislatura’ para Agareso

Han pasado cuatro años y la sensación de escasa contribución al desarrollo es crónica.  Todas las inversiones en recursos humanos, materiales y técnicos son insuficientes ante una insaciable demanda de necesidades sociales y humanas. Aquel siete de mayo de 2008, una larga lista de nombres, fieles al compromiso, estampó la firma sobre un documento fundacional para dar vida a la ONGD Agareso Reporteros Galegos Solidarios – en el despacho de abogados del generoso Jorge Paladino, ubicado en la ciudad de Pontevedra.

Desde entonces, los esfuerzos no fueron pocos para mantenerse en una línea de continuo crecimiento sin sufrir serios desvanecimientos. Hubo que nadar contracorriente en un periodo de incipiente crisis, agravada con el paso de los años. Se puede decir que el nacimiento del colectivo acompasó los primeros signos de un frenazo económico que ha se dejado notar en todos los sentidos…

 El segundo sector con mayor destrucción de empleo, según datos oficiales, se acabó convirtiendo en objetivo prioritario de una iniciativa vinculada al voluntariado y solidaridad con la irrenunciable convicción de cumplir con los principios más elementales del periodismo, y mejorar así una deteriorada imagen de la profesión, tan dañada por los intereses políticos y mercantilistas de las empresas de comunicación.

La experiencia desembocó en un proyecto de modestos aunque efectivos resultados. Nunca han faltado las ambiciones de instalarse en la consolidación y convertir a la comunicación en una reconocida herramienta de desarrollo: “Un bonito axioma en estado espera”.

Afortunadamente, algunos pasos han convertido sus huellas en importantes precedentes en la forma de entender y practicar un oficio entregado, por completo, a la visibilización y sensibilización de la lucha contra la pobreza, defensa de los Derechos Humanos o Ayuda Oficial al Desarrollo.

Otra cosa, bien diferente, ha sido el nivel de permeabilidad que el concepto de Comunicación para el Desarrollo (CpD) ha obtenido en el seno de las ONG´s y organizaciones e instituciones sociales. ¿Aislados o incomprendidos? o ¿las dos cosas?

En principio, tan solo se logró visualizar un proyecto integrado por comunicadores profesionales como ‘una mera tabla de salvamento’ para los departamentos o áreas de comunicación de las organizaciones. Una percepción todavía asentada en el imaginario colectivo. Una extendida idea  de otorgar el derecho a ocupar el espacio natural, sin extralimitarse, con la única misión de producir reportajes para publicarlos en los principales medios por una supuesta influencia, al entender que trabajar en las redacciones de periódicos, radios o televisiones es una ‘ideal’ condición de privilegio.

Transcurridos varios años, cuatro para ser exactos, demostrar que Agareso es algo más que un cómodo vehículo para llegar a la opinión pública con “las virtudes de mis acciones o mis proyectos” se ha convertido en una auténtica obsesión. Programas integrales de CpD en centros penitenciarios como A Lama, con una emisora de radio en servicio a nivel interno; capacitación de personas con discapacidad en habilidades comunicativas o talleres de radio con enfoque medioambiental en comunidades del Bajo Lempa (El Salvador)  avalan la teoría de la que ONGD de reporteros garantiza una utilidad social.

El determinante esfuerzo de un centenar de voluntarios/socios, colaboradores, corresponsales en países de Latinoamérica y África ha logrado posicionar una vocación solidaria en un territorio propio de legitimidad en el campo de la acción social, cooperación, comunicación y desarrollo…

En el pasado reciente, las oportunidades de intervención y participación en los procesos  de cooperación internacional han abierto las puertas a los representantes de la comunicación en escenarios tan dispares como Galicia, España, Marruecos, Campos de Refugiados Saharuis, Ecuador, Golfo de Fonseca (El Salvaldor, Nicaragua y Honduras), Ucrania, Repubica Dominicana, Guatemala, Perú, México, Palestina/Israel, Cabo Verde o Guinea Bissau, entre otros lugares.

La organización Agareso acaba de cumplir el tiempo estipulado para una legislatura. Y lo ha hecho con demostrada capacidad de resistencia ante las complejidades de sobrevivir de los ideales del compromiso en tiempos de crisis. Pero, esta clase de travesias generan un débito impagable. Por ello, solo queda reconocer una eterna deuda con cada uno de los miembros que componen la red de reporteros y mantener intacta la ilusión del “primer amor” (Cita del maestro Xosé Cuns en su ponencia de la primera convención celebarada en A Lanzada – O Grove 2008).

Tampoco podemos olvidar a las personas que, en su decisión de subir y bajar a lo largo del complicado trayecto, aportaron riqueza personal, talento y una edificante profesionalidad a un proyecto con inquebrantables deseos de sumar un mayor número de legislaturas en su historia.

El paso del tiempo juzgará si la creación de  la ONGD Agareso fue o no una idea interesante; una organización necesaria o prescindible. ¿Beneficiosa o infructuosa a nivel social?…. Si corren buenos tiempos o no para “ser un fiel aliado con la esperanza del futuro”.

Píe de Foto – Epicentro de la revolución

Epicentro de la revolución by Juan de Sola
Epicentro de la revolución, a photo select by Juan de Sola on Flickr.

La primavera en los países del magreb deja estampas inéditas y revolucionarias que repercuten en los progresos sociales en el largo y, en ocasiones, sinuoso recorrido por la igualdad.

Los derechos de la mujer en los modelos de convivencia, ya sea en vías de consolidación o consolidados en el desarrollo, mantienen una factura secular causada por una discriminación de género histórica.

En el presente, el papel de la mujer para motivar cambios es considerado como el epicentro de una revolución pacífica, silenciosa e inteligente.

Y solo es cuestión de tiempo… En modo de espera, las mujeres tienen una verificable experiencia e inagotables reservas de paciencia.

Las hojas del ‘condenado’ calendario

Fue un encargo por vía remota. Los responsables de la IV Convención Anual de la ONGD Agareso se lo solicitan al director del centro penitenciario y éste, a su vez, acaba delegando, dicha  petición, en uno de los educadores sociales de los módulos más ejemplares del Centro Penitenciario de A Lama (Pontevedra).

Todo se decidió sobre la mesa de una sala de juntas de la prisión, aunque se acabo resolviendo en un espacio dominado por la creatividad y denominado: ‘Taller Ocupacional’. En lugares como estos, somos capaces de grabar en la retina privilegiadas ilustraciones de los diferentes senderos de los que se compone la reinsercción. En este caso, gracias a disciplinas como la marquetería, dibujo, escultura, peluquería, informática, entre otras, un interno o interna ‘prospera adecuadamente’ hacia la puerta de salida.

Creación del autor Miguel Ángel

Ingresar en uno de los módulos, que albergan este tipo de programas, es tener la oportunidad de tropezar con las bases de la reconstrucción social e individual de una persona. Muchos de los errores cometidos se pagan con largas condenas que privan de la tan apreciada libertad por un periodo de años irrecuperables. Tal precio debe tener una mínima recompensa.

Por eso, en tan solo treinta o cuarenta minutos, es posible derribar muros revestidos con el cemento de los tópicos carcelarios, donde el tatuaje en el musculado biceps o la violencia de muy diversa manifestación quedan desplazados de la rutina diaria. Es cierto aquello de que, en muchas ocasiones, “el cine no le ha hecho un buen favor a los sistemas y programas aplicados desde las Instituciones Penitenciarias“.

El encargo de ese cartel se transformó en la incuestionable demostración de la capacidad de recuperar a personas que esconde un proyecto de reinsercción en el actual sistema. No es fácil tener credo en esta tecnificada modalidad del Trabajo Social, especialmente, por que somos seres humanos: “Haber provocado un daño personal, moral o material disminuye, por norma, la capacidad de perdonar o conceder una segunda oportunidad”.

Dos semanas de trabajo fueron suficientes para Miguel Ángel (La casualidad homónima ha querido imponerse). No hizo falta más tiempo. Diez mañanas y nueve tardes marcaron el nacimiento de una imágen cargada de valores, mensajes, estilos e información útil para indicar que los días 22 y 23 de octubre de 2011 son las fechas elegidas para la celebración del encuentro anual de la ONGD Agareso. En esta edición, el programa de intervenciones de reputados periodistas, autoridades y actores sociales se desarrollará en el centro mutiusos de la penitenciaria, construido por internos/as que participaron un pionero taller de empleo.

A un centenar de metros de este lugar, una original composición logra ser plasmada con la técnica del relieve en una especie de papiro en pleno siglo XXI. Dos manos cargadas de destreza muestran la cara más real de la rehabilitación social. Una mente capacitada cocina a fuego lento el regreso al estado de libertad.

A la espera de que llegue ese anisado momento, una fina cartelería, repleta de valores y elementos propios de la Comunicación para el Desarrollo, anuncia nuevos tiempos para un permeable Sistema Penitenciario. Un ejemplo de ello pasa por acoger, en esta nueva experiencia, a más de medio centenar de personas interesadas por la convivencia y organización intramuros durante unas jornadas de fin de semana.

Mientras, el autor sigue y seguirá trazando líneas o coloreando dibujos sobre nuevos y finos carteles como la mejor medicina para arrancar, cada mañana, las hojas del ‘condenado’ calendario.