Detrás de las palabras están los hechos

mm8390_140919_11747_1800x1200¿Cuántos refugiados vendrán finalmente a España? El compromiso del gobierno es que, en una primera tanda, llegasen 150 personas desde Grecia y 50 desde Italia. Para este año 2016 deberá recalar 16.000 personas en la península. Sigue leyendo

Engorda el estigma del VIH/Sida

Los años pasan y algunas cosas prosperan muy poco. No hay avances a la hora de admitir, de asumir, que un virus como el VIH no conoce clase social. La vieja teoría de una enfermedad de clase social baja no se sostiene ni en el papel. A día de hoy, las personas que se contagian lo hacen por mantener relaciones sexuales sin la profilaxis debida. Esa es la realidad a la que la mayoría desea dar la espalda con toda la intención: seguir manteniendo con vida una mancha indeleble.

Recordar que estamos ante el día mundial contra el Sida. Un habito cada mes de diciembre. A pesar de que la situación este estabilizada y controlada en los países desarrollados; en aquellos lugares donde no llega la medicación (el coctel combinado), la situación sigue siendo dramática. Puede que tengamos la sensación de que se trata de una enfermedad croníficada. Pero, se queda solo en eso. En una mera sensación.

El VIH/Sida sigue soportando un estigma social Sigue leyendo

El mundo al reves

El mundo al revés. Nunca tuvo más sentido la literalidad de una frase maltratada por la cultura oral. Habitualmente, se pronuncia cargada de connotaciones negativas. Con una visión pesimista por que las cosas no están en el orden recomendado. El ánimo de la entonación suele sugerir la corrección de algo o alguien. Es curioso que su versatilidad se vea tan limitada.

Por casualidad o no, la paradoja se hace fuerte a base de insistir. Darle la vuelta a nuestro estilo de vida o cambiar comportamientos puede ser un buen principio ante la puerta de la solidaridad que no acaba de abrirse del todo. Las malas lenguas dicen que tan solo está entornada.

Este post podría escribirse para ser leído al revés. Un planteamiento laborioso que estamos seguros, y es tan factible como comprensible, que nadie aguantaría en esas condiciones hasta el final del texto. Alcanzaría la calificación de tortura. Un pequeño ejemplo de lo que significaria el persistir en un estilo desequilibrado e injusto para los seguidores de este blog.

Al margen de este obligado guiño, queda claro que las personas no son el objetivo prioritario en la toma de decisiones. Otra cuestión distinta es hablar de números y cantidades con una perspectiva material.

Dada la insitencia, praticaremos un sano ejercicio de reflexión que centra nuestra atención en los testarudos datos que rodean a los seres humanos. Todos los indicadores concluyen que la pobreza crece, los derechos humanos se deterioran, las mujeres no logran romper el techo de cristal (en el mejor de los casos) o la proporción de niños y niñas que son exclavizados o agredidos por acciones de diversa condición no alcanza un ansiado cese.

Si el lenguaje matemático es el elegido, en los actuales tiempos de especulación y mala distribución de los recursos, nos adpataremos a una corriente donde los humanidad pasa mucho frio. Para empezar y según Unicef, “un 25 por ciento de los niños españoles se encuentra en situación de pobreza”.

Continuando en esta línea, encontramos a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) denunciando que la realidad sigue siendo profundamente alarmante con 215 millones de niños convertidos en trabajadores forzados a lo largo y ancho del planeta. Otro dato no discreto: El Alto Comisariado para la Planificación (HCP) desvela la desfavorable situación de 123.000 menores obligados a dejar de ser niños por asumir compromisos laborales que no les corresponde en Marruecos.

Y buscando una cifra que no permita acomodarse en la impasiblidad habitual toprezamos con las 2.600 millones de personas en severas dificultades para vivir en unas mínimas condiciones sanitarias. Pero, “como los problemas no vienen solos”, debido a este escenario, 1,5 millones de niños padecen patologías asociadas a la carencia absoluta de salubridad.

Revertir este mapa de dramáticas realidades humanas solo pasa por omitir, con determinación, los dictados de unos mercados repletos de traficantes de dinero y aplicar una revolucionaria fórmula: “Poner el mundo al reves”.

En una próxima ocasión podríamos vaticinar, abonados a la esperanza, los resultados de esta utópica decisión…

El exponente del decrecimiento

FOESSA confirma que la tasa de pobreza en España (21,8%) es una de las más elevadas de la Unión Europea. Ya lo hemos logrado a base de insistir: “los pobres son más pobres”. Se detecta una disminución en el umbral de pobreza que redujo el nivel de renta en 200 euros. Hemos pasado de los 8.000 euros (2009) a los 7.800 (2010).

Seguimos añadiendo datos preocupantes con un incremento de la exclusión social, ya que en 2010 afectaba a 11.675.000 personas estaban en riesgo de pobreza en España, es decir, la cuarta parte de la población (25,5%).

La precariedad de la calidad de vida también se ve confirmada por el incremento de personas atendidas en los servicios de Acogida de Cáritas, que pasaron de 400.000 en 2007a 950.000 en 2010.

El derecho al empleo es un derecho básico en clara decadencia. Los parados juveniles, los de larga duración y el desempleo femenino crecen con paso firme a datos hacia un retroceso social catastrófico. Preocupante es el caso de los denominados  “trabajadores pobres”, es decir personas que, aunque tiene empleo, están por debajo del umbral de la pobreza relativa. En España, hay 940.000 personas en esa situación, en condiciones de privación severa de desarrollo personal y colectiva.

Las distancia entre los universos de la pobreza y la riqueza continúan abriendo más la herida de la desigualdad. Sobre terreno tropezamos con numerosos ejemplos: Cruz Roja en la provincia de Pontevedra ha reorientado sus acciones priorizando en paliar antes que prevenir las duras consecuencias que la crisis económica provoca en incontables familias.

La estampa del desempleo en familia y la deficiencia de recursos comienzan a ser una constante que, lejos de decrecer, aumenta sin mecanismos que logren neutralizar una ‘bofetada’ diaria.

Los comedores sociales aumentan en un 20% el número de comensales que, cada jornada, se sientan a una mesa servida por la solidaridad alimenticia. Casualmente, el mismo porcentaje mencionado es el que, en el año 2011, fija el recorte efectivo de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD).

Da la sensación de que no existe una solución efectiva y equilibrada a medio plazo. En una espiral de desesperación, cada mañana recuperamos los problemas sociales con los que nos hemos acostado, por mucho que algunos desde las administraciones piensen que el paso de las noches es útil para borrar de la realidad cotidiana aquello que resulta “muy incomodo para gobernar”…

El exponente del decrecimiento multiplica de forma imparable hacia el infinito. Un desgraciado laberinto en el que muchos pueblos y sociedades llevan sumergidos desde hace décadas por factores de muy diversa condición y naturaleza. Ahora que la pobreza se instala con crudeza en nuestra realidad, y con previsión de hacerlo por un largo espacio de tiempo, estamos obligados a corregir una absurda teoría colectiva que situaba la principal amenaza global en el escenario de otras personas con las que podíamos o no solidarizarnos con ellas en la distancia.

Pero, admitir que han fallado las coordenadas del GPS es comenzar a reconocer que hemos infravalorado un grave problema humano por mero etnocentrísmo. Otra cuestión bien distinta es armar una solución que dé respuesta a las necesidades de una lucha real contra las causas y consecuencias de la probreza, tanto en el sur como en el norte…

Un tweet de crisis humana con el cuerno de África

El asombro sigue siendo dueño de una injustificable situación generada en tan sólo 146 caracteres. La lectura de dos esperpénticas frases construidas por una representante de la política en el Principado de Asturias congelan cualquier intento de comprensión y respeto ante una opinión. En esa comunidad autónoma, la responsable del área de Educación de  Nuevas Generaciones del Partido Popular, Salomé P.Villaverde, lanzó un tweet desbordante de la mayor muestra de insensibilidad, ausencia de conciencia solidaria y, en definitiva, absoluta falta de humanidad.

Contenido del tweet publicado

Al parecer, esta nefasta paráfrasis sobre una decisión gubernamental incuestionable (el envio de Ayuda Humanitaria al cuerno de África por la crisis registrada en la región) es un ideal personal e intransferible que no representa a ningún partido. En honor a la verdad, cabe recordar que NN.GG del PP en el Principado ha emitido una respuesta de censura y rechazo a las valoraciones efectuadas por la supuesta ‘promesa política’ en materia de educacion.

Pese a ello, ante la gravedad de los hechos, impostar distancias con una modelada declaración no se hace suficiente para demostrar una responsabilidad política esperada. Con independencia de las prioridades en la agenda política, un partido, instalado en un sistema democrático, está obligado a exigir el mayor grado de sensibilidad y, por ende, compromiso con el cumplimiento de los Derechos Fundamentales en el interior y exterior de las fronteras de un determinado país al que se pretende servir desde las instituciones.

No resulta tolerable que se dé cumplimiento a los DD.HH en el marco constitucional de un Estado y se abandone el acceso básico de las primeras necesidades de personas integradas en otros modelos sociales y culturales. Porque, curiosamente, en la mencionada Carta Magna, se reitera una y otra vez el ejercicio de la solidaridad.

Desde un 26 de octubre de 2007, dichas voluntades y comportamientos de generosidad de la sociedad española son canalizadas a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional que vio la luz con la promulgación del Real Decreto 1403/2007, bajo un gobierno del PP, presidido por José María Aznar. “La casualidad del pasado es una trinchera de argumentos en el presente”.

Aún así, esa peligrosa ceguera política, carente de los mínimos valores de humanidad, saltó al escenario de la Social Media con una sucesión de palabras impropias de un espiritu sano. En su defensa, P. Villaverde apela a su disconformidad con el discurso y la decisión del gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero. Es posible que, desde su atalaya política, puedan surgir diferencias en como gestionar unas u otras políticas. Pero, resulta que, en un desesperado intento por justificar lo injustificable, recurre a la discriminación negativa de los ciudadanos de Somalia para mejorar las condiciones de vida de los españoles. Es decir: “peor el remedio que la propia enfermedad”.

Esta joven ‘promesa de la política activa’ debería tener en cuenta, y no tiene, que la sombra de la pobreza transformada en el exiguo acceso a la nutrición, agua, salud, higiene, saneamiento o educación en el cuerno de África (Kenia, Somalia, Etiopía y Yibuti) afecta a medio millón de niños de ese área, según datos aportados por UNICEF.

Por su parte, Naciones Unidades (ONU) estima en 2.4ooo millones de dolares la inyección económica para abordar, con ciertas garantías, la actual crisis humanitaria. Por el momento, la comunidad internacional ha habilitado, con cierta demora, un puente aereo para asegurar un corredor de abastecimiento de las necesidades más urgentes. Y todo esto acontece en medio de continuas hostilidades entre las milicias integristas islámicas Al-Shabab y las fuerzas del gobierno somalí para lograr un dominio de la zona.

A mayores, una dilatada sequia de dos años y la despiadada especulación económica de los elementos básicos nutricionales, a tenor de los informes oficiales de Médicos Sin Fronteras (MSF), ha generado un éxodo de 1.500 personas/díarias que arriban, en condiciones pésimas, a los campos de refugiados diseñados por la ONG. En algunos casos, tres semanas bastan para alcanzar la cifra de las 40.000, entre mujeres, niños y hombres, llegando a desbordar los límites de la capacidad prevista.

Con los antecedentes conocidos, un tweet de semejante composición no solo debe forzar la  salida de su autora de los organos de dirección del partido al que pertenece sino también la inhabilitación en el ejercicio de cargo público de forma indefinida. “Más complejo se plantea ya, exigir una inmediata dimisión como ser humano”.