Otras guerras

Siria sigue marcando el futuro de la infancia

La guerra superaba ya los siete años en Siria. La familia de Aminah resistía los envites del conflicto tratando de llevar una vida, en medio de las balas y los misiles diarios. Un día del año 2018 las cosas cambian: un proyectil impacta sobre la panadería familiar, el edificio colapsa y se derrumba. Como consecuencia, fallecen el padre y el hermano mayor de Aminah, mientras que otro sus hermanos resulta herido de gravedad; pero, se recupera.

Esos días, la ciudad de Al-Mleha es uno de los escenarios de los enfrentamientos entre las partes. La destrucción fue devastadora. Hasta tal punto que la casa familiar no puede recuperarse y se hace necesario recurrir a la solidaridad de un pariente.

Para la familia de Aminha, la tragedia se cebó sin clemencia, al igual que con miles de personas en Siria desde el año 2011. Un injusto castigo que también pasó factura a nivel emocional, sentimental y, por supuesto, psicológico. Ante esto Razan, la madre de la menor, hoy de once años de edad, inscribe a su hija en un centro de apoyo psicosocial, respaldado por UNICEF para ayudarle a sobrellevar y superar una profunda crisis.

Su situación inicial no era óptima. Respondía a una conducta agresiva, irascible y poco comunicativa con el exterior. Los especialistas tuvieron que trabajar con Aminha de manera intensiva, y con técnicas muy específicas, para tratar de recuperar su fortaleza y habilidades psicosociales. Transcurrido un tiempo su comportamiento mejoró gracias al aprendizaje que le facilitaron las eficientes herramientas para gestionar las emociones.

Este es uno de los contados casos en los que se logra recuperar a un menor o una menor con severos traumas generados por los efectos de una guerra como la de Siria, que dura ya demasiado tiempo. Un conflicto que ha laminado a una o dos generaciones de niños y niñas, al no poder normalizar sus vidas durante más de una década.

Emergencia 

Según organizaciones como UNICEF, unos 5,8 millones de menores que necesitan ayuda. En gran parte se trata del número de niños y niñas que han nacido en medio de la guerra del país. A esto se añade que, el pasado 2021, casi 900 niños y niñas en Siria perdieron la vida o resultaron heridos. Una crónica situación que tiene visos de perpetuarse en una realidad atrapada en otra de esas guerras infinitas.

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