¿Dónde está mi casa?

Sinhogarismo en España

Las últimas cifras de personas sin hogar en España se disparan. Según las estimaciones de la Fundación ‘Hogar Sí’ el número de podría situarse en más de 37.000, sumando los últimos datos proporcionados por el INE que constata que 28.552 personas están sin hogar en el territorio nacional. Ante esto, miles de seres humanos, que deambulan por calles de pueblos y ciudades intentando sobrevivir, se preguntan: ¿dónde está mi casa?

Desde hacía diez años, el Instituto Nacional de Estadística no había actualizado su encuesta de personas sin hogar. A tenor del último trabajo, las personas sin un techo han aumentado un 24,5% en la última década. El estudio realizado por el INE no tuvo en cuenta a quienes viven en la calle y sí a los usuarios de los centros asistenciales.

La foto fija de una de las manifestaciones más contundentes de la pobreza extrema, como es la falta de acceso a una vivienda, también indica que el 40% de las personas sin hogar lleva atrapada en esta situación más de 3 años. En este sentido, un 80% de las personas consultadas considera que disponer de vivienda o casa sería el factor necesario para abandonar las actuales condiciones sin un techo.

Fundación Hogar Sí 

El colectivo Hogar Sí tacha de «alarmantes» los nuevos datos de sinhogarismo en España y urge a las administraciones a tomar medidas para proporcionar de una casa a colectivos vulnerables. Advierte que las soluciones tradicionales empleadas hasta el momento, basadas en albergues y alojamientos colectivos de emergencia, son «ineficaces» para resolver el problema.

Además, considera que la encuestad del INE pone en evidencia que «no tener hogar dificulta también el acceso a otros derechos» como el derecho a la salud, al empleo o la Renta Mínima de Inserción o el Ingreso Mínimo Vital.

No se puede olvidar que el sinhogarismo arrebata 30 años de esperanza de vida a aquellas personas que lo sufren. Se trata de un derecho humano y de un derecho reconocido por la Constitución, reiteradamente incumplido. Hablamos de una obligación política, social y moral. Tener una casa no es un privilegio como quieren hacer creer. Forma parte de la cartea de derechos fundamentales.

Y resolver este grave problema solo tiene una única llave maestra, aquella que accede a una vivienda. El resto son parches ineficientes.
La voluntad y el interés resultan fundamentales para dar solución a la peligrosa situación de carecer de un techo y un hogar donde vivir. Ponerse de perfil u obviar una realidad tan aplastante es lo mismo que retar al destino: ¡el precipicio nos espera!

Podcast

(Entrevista con Maribel Ramos, directora de la Fundación Hogar Sí en España, en el espacio Contraparte, dedicado a los derechos humanos y la solidaridad en Onda Cero Radio).

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