La Chureca, diez años después

Los niños ejercían de buzos de la basura en la Chureca, Nicaragua

No hubo piedad. El terremoto sobre la ciudad de Managua, en el año 1972, cimentó uno de los infiernos sociales y humanos más importantes de las últimas décadas. Donde residieron miles de almas con la utopía de colgar el gancho algún día; un inseparable utensilio con el que rebuscar entre los desechos y hallar alguna pieza de metal con la que poder sacar un puñado de córdobas (nombre de la moneda local). Hasta la llegada de la cooperación lo más parecido al abismo se localizaba en la capital de Nicaragua.

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