Actor Social – “Derecho a ser informado sobre sexualidad Vs Padres que les cuesta hablar de ello con los niños”

Norelys Rivas.- Los derechos del niño se definen como: aquellos derechos que poseen los niños, niñas y adolescentes. Todos y cada uno de ellos son inalienables e irrenunciables, por lo que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna circunstancia. Varios documentos consagran los derechos de la infancia en el ámbito internacional, entre ellos la Declaración de los Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos del Niño. Estos documentos reconocen a los niños como sujetos de derecho, pero convierten a los Estados y a los adultos en titulares de la obligación de respetarlos y hacerlos respetar. (Wikipedia).

Aun cuando en esta definición se menciona que el estado y los padres son titulares de la obligación de respetarlos y hacerlos respetar, muchos padres ‘Vulneran o en algunos casos Violan esos derechos’, sobre todo cuando se toca el tema de la sexualidad, no todos los padres están preparados para entablar  una conversación con sus hijos acerca del tema y mucho menos para asumir que si no lo hacen ellos la información está presente en el entorno del niño y la niña y va a depender de ellos y los amigos la interpretación que se le dé a la información recibida. En ello está inmerso además el riesgo del abuso sexual para el que ningún niño, niña o adolescente está preparado y para el cual no tienen herramientas de lucha o defensa, ya que no se le habla acerca de ello y mucho menos se enseña al niño a pedir ayuda o denunciar cuando siente que está siendo vulnerado o violentado de alguna manera.

Para leer el resto del artículo haz click sobre este link:

“Derecho a ser informado sobre sexualidad Vs Padres que les cuesta hablar de ello con los niños”

(Norelys Rivas es licenciada en Educación y trabajadora en el ámbito social en  la prevención del maltrato y la violencia contra la niñez y adolescencia, por los derechos y los valores fundamentales de la familia en Puerto Ordaz, Ciudad Guayana/ Venezuela)

La soberania de la comunicación en ‘La Voz Campesina’

Una organización ejemplar que no dudó en apoyar sus proyectos en la Comunicación para el Desarrollo para amplificar la voz de los campesinos y desarrollar criterios nítidos de Soberanía Alimentaria.

La Vía Campesina es un movimiento internacional de referencia en el que miles de campesinos/as invierten todos sus esfuerzos colectivos en defender  una fórmula de justicia social y dignidad para las personas dedicadas a los sectores primarios de la agricultura y ganadería en diferentes contextos sociales y culturales.

En el año 1993, emergía una manifestación contra los sistemas de comercio y distribución globales, tan poco equitativos entre los dos extremos de la cadena: Productor/Consumidor. Gracias a los planteamientos de este movimiento se han articulado mecanismos y medidas de respuesta entorno a la Soberanía como medio de lucha contra las crisis alimentarias, la pobreza y las principales causas contra el cambio climático.

Desde hace tres décadas, Vía Campesina ha puesto al servicio colectivo una herramienta de desarrollo basada en la comunicación social: Una emisora de radio se convierte en el nodo de conexiones de toda la red internacional con el objetivo de conservar intacta la cultura, costumbres o lenguas presentes en cada una de las comunidades.

Los estudios centrales están ubicados en el Estado de Veracruz (México). Permiten garantizar la operatividad de las emisiones a lo largo de los últimos 32 años, llegando a una audiencia aproximada de 100.000 personas. La Unesco premió esta labor, en el año 2010, por cumplir con un largo recorrido de construcción y ejecución de proyectos, basados en  la Comunicación para el Desarrollo.

http://www.ivoox.com/voz-campesinos_md_765720_1.mp3″ Ir a descargar

La radio no es el único medio considerado por el movimiento ‘Vía Campensina’. El lenguaje televisivo o las TIC´s son otros de los canales donde esta red internacional hace visibles sus acciones y reivindicaciones como métodos de sensibilización. De hecho, el objetivo de alcanzar la Soberanía Alimentaria real como garantía para las futuras generaciones de comunidades, pueblos o culturas queda expuesto con una precisión matemática en el siguiente documental…

La indiferencia o las impugnaciones que recibe la Comunicación en los planes y proyectos de Desarrollo, por parte de pasivos actores sociales, parece tener una base, cada vez más diluida ante incontestables evidencias como las que otorgan una soberanía a las voces campesinas, oriundas de un pasado analógico.

Actor Social – Estética Imperializada

Esther Pineda G.- Somos a la vez participes y espectadores de un complejo societal en el cual las minorías dirigen el destino de las mayorías, donde los patrones occidentales imperan sobre los orientales, y en el cual los criterios de validez y modos organizativos de la norteamérica capitalista intentan liderar el mundo.

Es a propósito de ello que encontramos constantemente sobre el tapete el tema del imperialismo, sin embargo, esta preocupación ha sido circunscrita fundamentalmente a los efectos de un imperialismo político y económico, hemos obviado la diversidad de espacios de la vida social y elementos de nuestra cotidianidad que han sido impregnados sigilosamente por el germen del imperialismo anglosajón.

Entre ellas llama en particular la atención el proceso mediante el cual la estética ha sido imperializada, en la mayoría de los casos pasando desapercibida en las mentes de los hombres y mujeres de nuestras sociedades modernas.

Vivimos constreñidos (as) en un sistema capitalista que dirige, controla y ha alterado la forma en que nos vemos, la forma en que deseamos vernos, es decir, nuestros gustos y deseos. Este hecho profundizará significativamente la desigualdad social existente, legitimando e inscribiendo criterios de discriminación y exclusión que habrán de trascender la subjetividad de la percepción física del otro (a), y que darán paso a la formación de dos nuevas clases sociales, definidas de antemano como antagónicas e irreconciliables: estéticos y no estéticos.

Será así como la tez blanca, el cabello rubio, y los rasgos minuciosamente perfilados ya sea por la mano de la naturaleza o de la cirugía estética, se erigen como los criterios lideradores de la belleza del mundo.

No obstante, dichos criterios prototípicos y estereotípicos a partir de los cuales habrá de definirse “lo bello”, responden a una herencia colonial eurocéntrica que promovió, mediante la imposición, la asimilación e internalización de una estética foránea.

Otrora, la belleza estuvo definida por el equilibrio entre las formas, la armonía y la naturalidad; en la actualidad, el arbitrario consenso de patrones de belleza dividió el mundo en bien (belleza) y en mal (fealdad), promoviendo en un extremo, la aceptación y reconocimiento en quienes se adecuen efectiva y eficientemente a la expectativa estética impuesta, y en quienes no, acentuará las practicas aspectistas (Discriminación por apariencia) y ostracistas (Apartar a algún miembro de la comunidad por no considerarse del agrado o interés de los demás); en el contexto de una sociedad hostil que sanciona la naturalidad con rechazo, la renuncia a la homogenización estética con exclusión y la diferencia con repulsión.

Así, la estética imperante, definida como valor supremo de belleza, responde a la lógica de un modo de producción capitalista, deshumanizadora del cuerpo mediante restricciones y modificaciones logradas mediante la sistemática persuasión y sobreestimación ejercida a través de la reproducción y cotidianización de la imagen de estrellas, modelos y cantantes.

El mundo ha perdido su soberanía estética, se ha rendido a una estética imperializada, unidimensional, uniracial, unicultural; orientada a desmantelar las culturas originarias y la diversidad, descalificando e intentando desintegrar la soberanía pluricultural y multirracial de los pueblos, mediante la motivación y promoción de la desestimación y vergüenza de los rasgos y fenotipos hindú, asiáticos, africanos o aborígenes, es decir, de todo aquel no caucásico, lo cual se convertirá inevitablemente en el motor generador de endorracismo al difuminarse los comportamientos y gustos propios de los pueblos.

Ahora bien, esta anulación y neutralización de la diferencia habrá de materializarse en la comercialización especulativa de la estética imperialista, definida como “ley superior”, sin embargo, pese a la comercialización de su ideal de belleza, de colocación de sus productos, cosméticos, peinados, accesorios y la consecuente modificación de nuestros cuerpos de acuerdo a sus criterios de belleza, seguimos siendo dentro de la lógica eurocéntrica y anglosajona, mujeres y hombres provenientes de los no azarosamente llamados por ellos pueblos atrasados, solo se espera que seamos “mejores”, es decir, que causemos menos desagrado.

No obstante, esta problemática va a profundizarse significativamente al ser interceptada por una variable de género; en una sociedad donde el hombre se ha definido como superior y donde han sido monopolizadas por el, las actividades, posiciones de poder y reconocimiento social, la mujer será obligada, cuando menos inducida, apropiarse del esteticismo como mecanismo para acceder al reconocimiento y prestigio que le ha sido históricamente negado.

Será por ello que el culto a lo estético, y la explotación de cualidades de belleza, necesariamente conducirá a una continuidad de la subordinación femenina; al ser su belleza el medio para la conquista, y donde su idea de belleza va a depender de la aprobación del hombre al cual el mercado capitalista pre-configuró sus gustos e instituyó el cuerpo de la mujer como instrumente y objeto de creación y estimulación de reacciones e intereses lúdicos.

(Esther Pineda G. es socióloga, investigadora y escritora en las áreas de género, afrodescendencia y etnicidad. Autora del libro “Roles de género y sexismo en seis discursos sobre la familia nuclear”. E mail: estherpinedag@gmail.com  Twitter – @estherpinedag)

La cotización al alza de la xenofobia

Eran los grandes protagonistas como Fuerza de Trabajo (FT) en el mercado laboral durante los años de una economía alegre y optimista. A otros niveles, contaban con un reconocimiento y la complicidad social para llegar a un grado absoluto de integración.

No existían dudas en abrir, de par en par, las puertas de la convivencia multicultural. La presión llegaba a los escaños del parlamento para que la legislación marcase un futuro de garantías a aquellas personas que optaban por migrar de su realidad con el objetivo de forzar un ‘cruce de caminos’ con las oportunidades.

Los avances en la tolerancia colectiva parecían proyectarse en una dirección modélica y humanizada. Cabe reconocer que los lazos de pluralidad estaban todavía en un proceso de construcción que quedó inconcluso, y mucho nos tememos que el compromiso colectivo quedará sin finalizar, al menos a medio plazo.

Sin embargo, la aceptación a recibir personas inmigrantes era elevada. Apenas surgían voces discrepantes contra la incorporación, a nuestro modelo de convivencia, de personas asediadas por las dificultades de desarrollo personal, familiar y social (DESC).

Desgraciadamante, aquellos tiempos se han convertido en un mero espejismo, “proyectado en un frágil cristal que se hace añicos con tan solo un leve golpe involuntario”. Aquel camino emprendido para eliminar a la integración del catálogo de la utopías se detuvo en los primeros kilómetros. “Falsas expectativas”.

Es más, en el presente, algunas inaceptables versiones apuntan a un nuevo secuestro del progreso social derivado de una irresponsable práctica política en favor de una gestión de la inmigración basada en dar facilidades al recien llegado. “Conductas que aparecen cuando el nuevo rico deja de serlo”.

Ese intento por fumigar una extendida plaga de intolerancia, sobre la existencia de seres humanos procedentes de la diversidad cultural, se ha convertido en el típico argumento próximo al ‘género del cinismo’. Para algunos, en el presente, no resulta difícil cambiar la careta de ‘progre por la ultraconservador’. Simplemente, porque toca o no requiere de elevados esfuerzos más que cruzar de una orilla a la otra en el discurso, se pasa sin complejos éticos de una defensa al ataque más feroz.

De la prioridad a la invisibilidad. De las leyes favorables a las redadas y deportaciones, sin apenas garantías para defender los mínimos Derechos Fundamentales. Esa es también la propuesta de algunos ‘practicantes políticos’ que inyectan dosis de intolerancia a la sociedad a traves de posiciones y programas de gobierno para arañar votos.

Lo expuesto no es un simple conjunto de apreciaciones periodísticas. Es una denuncia pública y sonora de colectivos solventes como SOS Racismo, Movimiento Contra la Intolerancia o la asociación hispano ecuatoriana Rumiñahui.

Los tres colectivos aseguran que, tras el paso del vendaval electoral del 22 de Mayo, varios partidos de inexistente tolerancia ya han logrado situar representaciones en las futuras corporaciones municipales y gobierno autonómicos, con intenciones de construir nuevos muros apoyados en la xenofobia.

Advierten que montarán un instensivo puesto de vigilancia. Temen las consecuencias en las formas en las que se dará cumplimiento a la Ley de Régimen Local (Empadronamientos y Censos municipales) y la aplicación de la Ley de Extranjeria.

“Vota”, ese término mágico de la democracia que comienza a estar cuestionado por su forma de uso (Movimiento 15M), se ha convertido en otro sibilino elemento de discriminación. A día de hoy, no todos los programas electorales están abiertos a gestionar políticas de biodiversidad social. Y, sin embargo, reciben respaldo y logran el objetivo de situarse en las administraciones con la legitimidad que otorga el sistema.

Ejercer el derecho al sufragio universal con cierto criterio no solo es una responsabilidad de quien propone sino también de quien dispone. Respaldar futuras acciones de gobierno que agreden o reduzcan los derechos de otros por su origen, condición, cultura o religión estamos obligados a recordar que colisiona contra cualquier marco constitucional.

La regresión de las políticas sociales son una supuesta consecuencia de una crisis real o inventada, según la teoria esogida. En cualquiera de los casos, la historía se ha encargado, en repetidas ocasiones, de mostrarnos la cara más deshumanizada y cruel ante enérgicos episodios de intrasigencia padecidos por personas de características sociales o raciales, entre otras, diferentes a la mayoría.

Conviene deliberar, las veces que sea necesario, antes perder la estela de la coherencia como seres humanos y pasemos a la historia siendo clasificados como la sociedad de referencia en materia de insolidaridad. Quizás, se haga necesario meditar regularmente con las sagradas escrituras de la Tolerancia, en las manos, antes de revisar de reojo la situación de los mercados, la prima de riesgo o la deuda pública.

En un mero descuido, podemos presenciar como la cotización de la xenofobia vuelve a situarse al alza sin los sencillos remedios a mano que reduzcan los irreparables y nocivos efectos de una de las patologías sociales con numersos antecentes en el pasado.

*Acceso al informe sobre ‘La evolución del Racismo y Xenofobia 2010’ de Mª Angeles Cea y Miguel S. Valles, publicado por el Observatorio Español de Racismo y Xenofobia.

Un tweet de crisis humana con el cuerno de África

El asombro sigue siendo dueño de una injustificable situación generada en tan sólo 146 caracteres. La lectura de dos esperpénticas frases construidas por una representante de la política en el Principado de Asturias congelan cualquier intento de comprensión y respeto ante una opinión. En esa comunidad autónoma, la responsable del área de Educación de  Nuevas Generaciones del Partido Popular, Salomé P.Villaverde, lanzó un tweet desbordante de la mayor muestra de insensibilidad, ausencia de conciencia solidaria y, en definitiva, absoluta falta de humanidad.

Contenido del tweet publicado

Al parecer, esta nefasta paráfrasis sobre una decisión gubernamental incuestionable (el envio de Ayuda Humanitaria al cuerno de África por la crisis registrada en la región) es un ideal personal e intransferible que no representa a ningún partido. En honor a la verdad, cabe recordar que NN.GG del PP en el Principado ha emitido una respuesta de censura y rechazo a las valoraciones efectuadas por la supuesta ‘promesa política’ en materia de educacion.

Pese a ello, ante la gravedad de los hechos, impostar distancias con una modelada declaración no se hace suficiente para demostrar una responsabilidad política esperada. Con independencia de las prioridades en la agenda política, un partido, instalado en un sistema democrático, está obligado a exigir el mayor grado de sensibilidad y, por ende, compromiso con el cumplimiento de los Derechos Fundamentales en el interior y exterior de las fronteras de un determinado país al que se pretende servir desde las instituciones.

No resulta tolerable que se dé cumplimiento a los DD.HH en el marco constitucional de un Estado y se abandone el acceso básico de las primeras necesidades de personas integradas en otros modelos sociales y culturales. Porque, curiosamente, en la mencionada Carta Magna, se reitera una y otra vez el ejercicio de la solidaridad.

Desde un 26 de octubre de 2007, dichas voluntades y comportamientos de generosidad de la sociedad española son canalizadas a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional que vio la luz con la promulgación del Real Decreto 1403/2007, bajo un gobierno del PP, presidido por José María Aznar. “La casualidad del pasado es una trinchera de argumentos en el presente”.

Aún así, esa peligrosa ceguera política, carente de los mínimos valores de humanidad, saltó al escenario de la Social Media con una sucesión de palabras impropias de un espiritu sano. En su defensa, P. Villaverde apela a su disconformidad con el discurso y la decisión del gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero. Es posible que, desde su atalaya política, puedan surgir diferencias en como gestionar unas u otras políticas. Pero, resulta que, en un desesperado intento por justificar lo injustificable, recurre a la discriminación negativa de los ciudadanos de Somalia para mejorar las condiciones de vida de los españoles. Es decir: “peor el remedio que la propia enfermedad”.

Esta joven ‘promesa de la política activa’ debería tener en cuenta, y no tiene, que la sombra de la pobreza transformada en el exiguo acceso a la nutrición, agua, salud, higiene, saneamiento o educación en el cuerno de África (Kenia, Somalia, Etiopía y Yibuti) afecta a medio millón de niños de ese área, según datos aportados por UNICEF.

Por su parte, Naciones Unidades (ONU) estima en 2.4ooo millones de dolares la inyección económica para abordar, con ciertas garantías, la actual crisis humanitaria. Por el momento, la comunidad internacional ha habilitado, con cierta demora, un puente aereo para asegurar un corredor de abastecimiento de las necesidades más urgentes. Y todo esto acontece en medio de continuas hostilidades entre las milicias integristas islámicas Al-Shabab y las fuerzas del gobierno somalí para lograr un dominio de la zona.

A mayores, una dilatada sequia de dos años y la despiadada especulación económica de los elementos básicos nutricionales, a tenor de los informes oficiales de Médicos Sin Fronteras (MSF), ha generado un éxodo de 1.500 personas/díarias que arriban, en condiciones pésimas, a los campos de refugiados diseñados por la ONG. En algunos casos, tres semanas bastan para alcanzar la cifra de las 40.000, entre mujeres, niños y hombres, llegando a desbordar los límites de la capacidad prevista.

Con los antecedentes conocidos, un tweet de semejante composición no solo debe forzar la  salida de su autora de los organos de dirección del partido al que pertenece sino también la inhabilitación en el ejercicio de cargo público de forma indefinida. “Más complejo se plantea ya, exigir una inmediata dimisión como ser humano”.